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Full text of "Joaquin Requena 1857 Memoria Del Departamento De Gobierno"

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MEMORIA 


DEL 

DEPARTAMENTO DE GOBIERNO. 

PRESENTADA 


A tx JbóatuSfía (^euetaf ^e^láfativa, en e? letcet jjeticdo de fa óeptiiua 

POR EL 

MINISTRO SECRETARIO DE ESTADO 


Dr. D. 3í>fíi)MÍit ítfcjuena. 



SííOMEis^raíso. 

IMPRENTA DE LA NACION, 

i85y 



Honorable Asamblea General. 


Me habría sido muy agradable cumplir 
asi que se abrieron las sesiones, con el pre* 
capto constitucional de informaros de lo 
<|ue conrierne al Departamento de Gobier- 
no como lo hice de lo concerniente á Re- 
laciones Esleriores; pero deseando hacerlo 
circunstanciadamente con presencia de da- 
tos estadísticos indispensables para cono- 
cer en toda su ostensión el estado'de cier- 
tos ramos de la administración publica, he 
esperado la reunión de eses dalos, ordena- 
dos por disposiciones vigentes y pedidos 
con reiteración, y que no ha sido posible 
obtenedlos hasta boy de algunos departa- 
mentos y sobre algunps puntos, por las di- 
ficultades' que encuentran siempre jos ajen- 
ies subalternos en la campaña. Entretanto 
el tiempo ¿Orre y no debo demorar mas la 
presentación dé lóVíílicos antecedentes ob- 
tenidos, j/’tántij menos puedo demorarlos, 
encontrándose én're esos antecedentes los 
infíirWs d¿‘l'<is GefesPolílicos y de lasJun- 
láís' Erdii’Ómiéé 'Administrativas acerca de 
los montes del Estado, y habiéndose some- 
tido yá'átda* deliberación de una de Jas 
HflCC.él proyecto de ley relativo. 
r.¡ ¡ •••: 

-ií: ' i 

í0) Af»5^I&TRAC10N DE JUSTICIA. 

• -joq f.i .a 1 

..¡La ley do, 14 de Julio de i 834 estableció 
letrados en la campaña cuya 
fe^tlsncia dobla iser en, Maldonado, Colonia 
y.Pavsandúi eslendiendose la jurisdicción 
doñeada juez, á tres departamentos. 

Los juzgados fueron provistos de lodos 
sus empleados, pero la imposibilidad de 
atender con regularidad al pago de sus su- 
eldos, y á los gastos necesarios p,¡ra ¡a se° 
guridrfd de los presos, hizo qne dos do 
esos juzgados quedasen en acefalh. 

El juez letrado de la Colonia es el único 


que permanece en su destino, pero en ese 
mismo juzgado falta el defensor de oficio, 
por no haber aceptado ios .abogados y gra- 
duados nombrados para reemplazar al que 
renunció. 

La intervención del defensor es esen- 
cial en las causas criminales, v no habién- 
dolo en la’Colonia, el juez debe ocupar en 
cada caso á los abogados de la capital, lo 
que retarda necesariamente la secuela y 
candaron denlas causas. 

Por otra parle los juzgados letrados de la 
campaña presuponen la existencia de cár- 
celes y la fuerza armada bastante para la 
custodia de los presos. Por eso la misma 
ley que creó aquellos juzgados, facultó al 
P. E. para la previa construcción de cár- 
celes, disponiendo como era natural qtoé: 
el nombramiento de los jueces se efectuara 
cuando se hubiesen construido ó compra- 
do los locales que hubieran dé servir al 
objeto.' ' % 

Sin cárceles seguras y medianamente có- 
modas, no se evita la fuga de los presos, 
y asi es que se han fugado. por repelidas 
veces los de Maldonado y la Colonia. De 
esta ciudad se han evadido recientemente 
catorce preses de los ¡encausados por crí- 
menes graves: se han dinjido al departa- 
mento del Durazno y las policías los per- 
siguen. 

Esa facilidad de evasión que tienen los 
presos y lo reducido de la fuerza policial 
en ios deparlariiéntos, mantiene en conti- 
nua alarma al vecindario déla campaña, y 
es mas que suficiente razón para qué se. 
intereso, como se interesa, en la suspen- 
sión de los juzgados mientras no so pue- 
dan establecer con todas las garantías que 
requiere la cansa pública. El Gobierno de- 
berá adoptar alguna resolución sobre este 



4 


punto ya que la anticipación con que exi- 
jió los juzgados es mas perjudicial que pro- 
vechosa á la causa pública. La convenien- 
cia de los juzgados letrados en todos los 
departamentos de la campaña, no se pue- 
de desconocer. Su establecimiento es ade- 
mas un precepto de la Constitución, pero 
la Constitución misma autoriza la suspen- 
sión de la organización judicial que ella 
prescribe hasta que haya los medios de 
realizarse. 

En cuanto a la forma del procedimiento 
de los Jueces la ley de 14 de Mayo de 
1856 ha abrevíadola notablemente, pero 
esa ley como las demas que se dicten sobre 
administración de justiciatendrán el carác- 
ter de provisorias ínterin nuestro sistema 
judicial no se establece de ifn mod * per- 
manente con arreglo a la constitución. 

Subsistiendo entretanto los Juzgados 
Ordinarios, y habiendo conveniencia en 
multiplicarlos, el Gobierno creará todos 
los que se solicitaren de conformidad con 
la ley de 13 de Marzo de 1830 que es pre- 
ceptiva. Cumpliendo con ese precepto ha 
erigifló él Juzgado Ordinario de Piedras. 

Según la estadística judicial resniia que 
en el año anterior se han seguido ante los 
tribunales de la capital 1422 causas civi- 
les y 138 criminales habiendo concluido 
solamente 211 civiles y 50 criminales. 
Esté resultado muestra que la secuela de 
los espedientes ha sido retardada, lo que 
no tanto proviene de la tramitación de la 
ley como de la falta del personal compe- 
tente en la judicatura. 

La necesidad de integrar el Tribunal en 
última instancia y de nomb-ar asesores en 
los Juzgados Ordinarios, causa largas di- 
laciones, principalmente en los juzgados 
de campaña que deben ocurrir á los abo- 
gados de la capital. 

Esa necesidad irá desapareciendo á me- 
dida que la generalidad de los ciudadanos 
llamados al desempeño de la magistratura 
judicial adquieran la conveniente instruc- 
ción, no solo délas íormas del juicio sino 


de las disposiciones legales que deben 
aplicar en cada caso. 

Por eso el Gobierno ha prprqrado gene- 
ralizar la ley de enjuiciamiento y los for- 
mularios respectivos que ha distribuido 
entre los jueces de campaña, lo mismo que 
la colección de leyes y decretos espedidos 
por las autoridades nacionales. Lo demas 
se podiá obtener en ta parle mas esencial 
cen la sanción del proyecto de código ci- 
vil del Dr. Acevedo de que la Honorable 
Asamblea General se esta ocupando. 

La estadística judicial de Montevideo 
da un resultado satisfactorio en cuanto a 
la utilidad de la tentativa de conciliación 
que nuestra constitución requiere como 
paso esencial antes de todo pleito civil. 
De 1022 asuntos llevados ante los jueces 
do paz dq la jurisdicción dé Montevideo, 
797 se conciliaron, y esto prueba lá in- 
fluencia qñé la institución de Jueces dé 
Paz egerce y puede egercer en la conserva- 
ción de la paz de la familia, y por conse- 
cuencia en la conservación de la paz de la 
sociedad, al paso que hace conocer la 
importancia de esa magistratura y la con- 
veniencia de que la desempeñen omdada- 
nos respetables por su instrucción y so 
moralidad. 

E; Juzgado Ordirario deMotitévideo és 
el que conoce en mayor número de pleitea. 
Su estado respectivo presenta una cifra 
de 69o pleitos pendientes en el año ante- 
rior, de cuya cifra rebajados 38 -pleitos 
terminados por sentencia, 43 por transa- 
ron, y 7 apelados, quedan 389; pero de 
estos, en tramite 283, paralizados 216 
y h espera del pago de costas 1 ÍO. Estés' 
dos últimas partidas suman 326 cansas, 
numero que escede en 86 causas á las qué 
se están continuando. 

Sígnese de ello que la mayor parte de 
los pleitos son abandonados ójraraLzados 
por las partes áiHes déla sentencia, y sc- 
gmamenle en fuerza de las dilaciones, las 
complicaciones y los gastos. De presumir 
es que á la generalidad de esos litigantes Ies 



- A — 


habría ‘convertido transar Ó conciliar sus 
pleitos, y que ellos mismos reconocerán 
ahorá esa conveniencia como la han recono- 
cida otros, finalizando sus pleitos por tran- 
saciones que en el Juzgado Ordinario han 
sido 43. Semejante resultado servirá tam- 
bién de lección práctica para los que tengan 
diferencias pendientes, no llevadas todavía 
ante las justicias. 

Sin embargo, debe notarse qué en el nu- 
mero de pleitos existentes en el año ante- 
rior, los iniciados en ese año forman un 
quinto de ese número Esta observación se 
refiere á los Departamentos de la capital, 
Canelones, San José, Colonia y Mahlonado» 
de los cuales únicamente se han recibido 
hasta la fecha los datos respectivos. El to- 
tal de causas conxiliadas en esos cinco de- 
partamentos es de 1071 y el de las no con- 
cilladas es de 313, y aun suponiendo que 
sobretodos los asuntos no conciliados se 
haya trabado pleito, esa cantidad es, con 
corla diferencia, la quinta parte de los 1553 
pleitos que han corrido en los tribunales ju- 
diciales de los cinco Departamentos men- 
cionados, y menosque la cuarta parte de 
los asuntos llevados á tentativa de conci- 
liación. 

Las catisás criminales giradas ante el 
Juzgado del Crimen, han sido 138, de las 
cuales sé han sentenciado cincuenta. En- 
tibe ellas figuran, 63 por muertes y heridas 
y 23 por abljeato, lo que muestra que la" 
persona y la propiedad rural no están sufi- 
cientemente garantidas ni por la fuerza 
pública qué es diminuta, ni por las cos- 
tumbres del pueblo. Es de advertir que 
«1J Hígado del Crimen de la Capital cono- 
ce dé las causas de diez Departamentos, 
porque las de les otros tres corresponde al 
juzgado de la Colonia. Se acompañan los 
•estados relativos cuyo cotejo entre si y con 
los de otros años da lugar á diferentes ob- 
servaciones y corolarios de no poco inte- 
rés. * 

POLICIA. 

Convencidas las HH. CC., de la defi- 
ciencia de la fuerza policial dé los Departa- 


mentos votó en el presupuesto del corrien- 
te año, un aumento de celadores, pero co- 
mo al mismo tiempo redujo los sueldos á 
una cantidad demasiado corla, ese au- 
mento del personal no se lia podido hacer 
efectivo. 

Varios Gefes Políticos han manifestado al 
Gobierno la imposibilidad de encontrar 
quien quiera servir de celador por nueve 
pesos mensuales, y el riesgo que se corría 
de que abandonasen el puesto los -que ya 
estaban sirviendo por mayor sueldo, si se 
pretendía reducírselo a la cuota presupues- 
tada. La cuestión se convertía ja no en cn- 
anto al aumento de celadores, sino en cir 
anto á sa conservación; y para esto, el go- 
bierno selva visto en la precisión de con- 
sentir la propuesta de aquellos gefes, de 
continuar abonando á los celadores, el su- 
eldo del año anterior sin aumentar el per- 
sonal, lo que da el resultado de aplicarse á 
ese ramo próximamente la cantidad presu- 
puestada. Espera piyes, el Gobierno que 
lasIíH. CC. lendránpresente esta circuns- 
tancia al votaren el presente periódo lejis- 
lativo el respectivo presupuesto. 

La fuerza policial es la única fuerza pú’- 
c a que existe en los DepaiÜJmenios de cam- 
paña, a ella está encomendada la custodia 
de la propiedad, déla segunda! personal y 
del órden público, pero su acción no será 
eficaz como es preciso que lo sea, mientras 
su personal permanezca reducido. Apesar 
de eso la Policía llena su deber con acti- 
vidad. 

La fuerza de la capital ha recibido uq 
aumento considerable cual lo exijia él ser- 
vicio estra ordinario que está prestando. 
Ella necesita emplear esclusívamenle mu- 
cha pacte en custodiar la cárcel pública. 
A no prestar ese servicio la poficia, Kabriá 
que crear un cuerpo de milicia con ose fin, 
y eso elevaría los gastos á una cifra mayor 
sin las ventajas que se consiguen con el 
aumento de la fuerza policial, que sieiefo 
un cuerpo de acción permanente y distri- 
buido en las di'fei entes secciones, está mas 
pronto á acudir dondequiera y en cual- 



qtrigr momento que -su presencia sea 
reclamada para. la conservación del orden 

|«'ibdi«. . r- 

¡fiigna es de eiojio la actividad con que 
rf-Jele Político y ios, empleados de su de- 
pendencia se han -conducido con motivo 
dé la enfermedad que se ha desenvuelto en 
los últimos días y que requiereiel empleo 
de-medida? urj en tes para garantir la salud 
púb#ea. Et Ministerio ha circulado á lo»’ 
Jefes Pdilibosde la Campaña la noticia de 
la fie Ive remante’ en la canilaiindicándoles 
que a troque la Junta de Hlpene no Ja ha 
edificado como contajiosa, convendría 
que empleen algudas medidas ¡preventiyas 
teniendo presentes-las que han sido adop- 
iadas aquí. - ; V. ; ■ • _ ; 

• ! Algunas policías de la campaña no ba n , 
sido ' bien dotadas de armamento por no 
haber ninguno adecuado, en la Comisaria 
Jeneral, pero otras se hallan provistas, y 
laude; lo capital lo está pefectameníe y bien 
organizad» bajo la dirección de su inteli- 
gente y activo jefe. 

^Eri varias secciones de campaña el ve- 
cindario propuso costear sus policías y el 
O^ierno no ¡solo autorizó ese proceder 
sino que lo apreté?. como debía. 

í 'Juntas Económico Abministrativas. 

La generalidad de las Juntas. Económi- 
cas Admi nislra tivasMIenan cumplidamente 
sus deberes. Mensoálmente pasan al Go- 
bierno' la cuenta de la recaudación é inver- 
sión del impuesto departamental, y ¡Hien- 
den al remate.del pacaje \de los rios y á 
ta administración de los demás pequeños 
recursos que les ha asignado la ley. 

El impuesto, departamental produce en 
algunos departamentos lo bastante para los 
gastos de instrucción primaria, dejando un 
remanente para la pol¡cía; pero el .Gobierno 
jta aconsejado en algunos casos que lad.is- 
tribucion se verifique, asignando á cada 
ramo una parte proporcional al.monto de 
la recaudación, y á la mayor necesidad que 
haya de atenderse. , 

_ La revisión de la ley departamental es 


urj en te, y por eso el P. E. se hagpresuéfdo 
ápropoperá V. H. e| competente proyecto^ 
Creía el Gobierno poder ofreceros en este 
período el dictamen de todas las Juntas so-„ 
bre los recursos departamentales q,u§ se 
pueden espiolaren bien de sus departamen- 
tos, pero apenas ha obtenido los de las¡ 
J u n las de Paisandú y Maldonado, que se 
acompañan. 

Las Juntas necesitan sqr provistas de 
fondos considerables para realizar las me- 
joras que reclama cada localidad, y ácuya; 
ejecución, se sentirán de ese modo estimu- 
ladas. Los montes © bosques del Estado 
debeq ser para ellas una fuente de recursos» 
y han debido serlo cuanto ha<, siUs desgra- 
ciasinternas y atrasa tencionesde diverso 
género no hubieran retardado Ja competen»» 
te reglamentación de esa importante pro- 
piedad. pública, no obstante que se conocía 
la necéaidad de reglamentarla. 

Con relacionó los montos os esposo este 
Ministerio en 1853, “que los productos que 
podrían obtenerse de sü administración eok 
conten <j»da a las JnuftmH&mnóimcas, se- 
rian mui suficientes para (iromñvér-ílffeyéftfc 
lajas de los departamentos, que táiito les 
encarga la Constitución - que seria el me- 
dio desque no se destruyesen completamen- 
te, el sistemar so corle, que se hacia atbi - 
traídamente, y desque no faJtase.tompoco 
al pobre habitante de nuestros camposla 
madera necesaria jrara construir una humil- 
de choza, sin tener que ir á mendigarlak 
quien si se la concede es» costa deralgn» 
sacrificio : que el pattiofísá>oHté4*i setas - 
les: poseedores de los montes, con el cual 
también ¡era preciso contar, ningHtMtbsták 
calo pondrían á que la posesión y adminis* 
tracion pasara á las Juntas, desde que esto 
no llevaría otro objeto quedarles los medios 
dé promover la prosperidad de los departa- 
mentos mismos deque son vecinos; yque 
oportunamente elevaría el P. E. nn proyec- 
to de ley sobre la materia, que ¿üncionadf 
creí» que halda de corlar todas los cuestio- 
nes que se promoviesen a ese respecto, y 
dar esos recursos a las Juu tas. ‘ ‘ 



* 


'Esfepróyecto anunciado desde I833aca- 
bá de presentarlo el P. E., y si entonces 
se confiaba en el patriotismo de los actua- 
les poseedores de esos montes aun encar- 
gando la administi ación a las Juntas, con 
más razou debe confiarse ahora, que seguir 
el proyecto presentado, la administración 
se deja á las mismas personas que,los po- 
seen. 

Lo que espresaba el Ministerio en 1833 
lo había repetido el Sr. Giró, presidente de 
la República, en su visita por los departa- 
mentos, siendo ^nas esplícito en declarar 
“que los monlesson de propiedad pübli- 
“ ca, que los montes poblados por la natu- 
“raleza no pertenecen a ninguno, y , su uso 
“es del publico ; y que era un error la 
“propiedad, que se atribuían sobre los mon- 
otes los propietarios de los campos linde- 
mos, pues los títulos de propiedad jamas 
“se han dado sino hasta el límite de los 
“campos con los m ontes.“ 

; Esas declaraciones son conformes con 
la legislación vigente del paisque no con- 
«edé. da propiedad de los morrtqs silvestres 
ni aun á favor de quien. haya adquirido los 
terrenos en que esten situados. Tal es 
la disposición delEódigo de Indias que el 
articulo 148 de la constitución de la 'Re- 
pública ha dejado en vigor. 

Son-notables dos leyes de ese código, 
cuya letra es esta: “Los montes, pastos 
“y aguadas de los lugares y montes con- 
“ tenidos en las mercedes que estuviesen 
“hechas, ó hiciésemos de señoríos en, las 
“ Indias, deben ser comunes á los españoles 
“éindioSi. Nuestra voluntad es de hacer, 
“é por la presente hacemos los monte s 
“de frutos silvestres, comunes ^ y queta- 
“da unp los pueda coger y llevar las plan- 
“tas para poner en sos heredades y estan.- 
“cias, y aprovecharse de ellos como de 
“cosa común. “ En vista de tan esplícita 
^terminante disposición el P. E. entendió 
que cnanto podía hacer en favor de los 
poseedores de montes, es reconocerles la 
propiedad 4 los que la hayan adquirido 


rectamente del Fisco; porque aunque sea* 
eó virtud de esas leyes inenagenables 
imprescriptibles, es equitativo respetar 
aquellas adquisiciones, convaleriendólas 
y vigorizáud olas si necesario fuese. , 

Sin embargo el asunto es do suyo gravé 
y trascendental, porque el desarreglo mis- 
mo-en que ha permanecido ese valioso rá-* 
mo de la riqueza pública, ha dado ocasión 
a opiniones diversas y á practicas diferen- 
tes cuya estincion debe encontrar muchas 
dificultades. Por oso antes de formular 
el proyecto de ley sobre montes el Minis- 
terio se dirijió á las Juntas Económico, - 
Administrativas y á los Gules Políticos |h- 
diéudoles los conocimientos convenientes 
y asegurando que el Gbierno acoge, ria con 
agrado toda. idea u’.il que se le propusiera. 
Se agregan con la nota ministerial las con- 
testaciones délos Gefes Políticos y de las 
Juntas. ; * 

El tenor de esas contestaciones mnesa 
Ira las opiniones contradictorias v las fii- 
versas practicas que tienen lugar «nea^i 
República, y me permito llamar la ilustra- 
da atención de los Sr<*s. Senadores y Re- 
presentantes hacia esos donjmenln.& : qne 
prueban también 4i exi ^ nciaddeciiida-h 
danos de inteligencia . y^ahoriosidad e* 

los Departamentos de campaña, , 

' El proyecto de Ley en -cuestión confiere 
algunas facultades á las, juntas Económico 
Administrativas, como se las. confiere^ 

. Otras leyes, aparle de lis muy imporúníe^ 
que les dé nuestra constitución. Conyenf 
drá ciertamente reunir en un solo cih rjH) 
esas facultades y definirlas bien. , ¡ P ( ü;,jP$j 
te modo las Juntas ni limiiarian demasia- 
do SU aceiotl ni ja eslerderian Itiri^iado, 
como la del; J)epar|imenlq de Si» Jfpsqj 
cuyo proceder es no obslapto efecto dj}¡sii 
celo por el bienpsjar dé sa departsimmleu 

Los terrenos ¡de, ¡ch^riP ( d<:l égido^le.los 
pueblos se : ,han,,iUstajbqjdo siepqpie ánlqj 
pobladores con la ; preojíia, ¡coq<l#ciop)i'4# 
poblarlos eu un terminé fiado. Laslfiyes 
generales sobré la« m.aterúi refino, éuiá tres 
mésós'íese téríainOj poro 4a ! pfaft5tféá -crtisi 



9 


(ante y uniforme acuerda el término de (Ai 
año, á semejanza d,e lo que se hace con 
los solares de los pueblos según el decre- 
to (le 17 de Mayo de 1827. 

La condición de población y cultivo es 
esencial, conducente á los íines del re- 
parto de tierras y conforme á la ley y la 
costumbre. Revocar ó suprimir esa con- 
dición es obra del lejislador, porque una 
ley no puede ser revocada m modificada si- 
pó por otra ley, pero la Junta Económico 
Administrativa de San José fundándose en 
el art. 126 de la Constitución, ha creído 
que estando aulorizaita para promover las 
mejoras de su Departamento lo está para 
emplear sin limitación toda clase de medios 
aunque impliquen facultades que la Cons- 
titución acuerda solamente k los Altos Po- 
deres del Estado. 

Esa falsa apreciación de la Junta la con- 
dujo k suprimir la condición enunciada 
oreando un conflicto con el Alcalde Ordi- 
nario y el Gefe Político del Departamento 
(píese neg ico n á consentiren esa sepresion - 
Traído el caso ante el gobierno, lo resolvió 
observando a la Junta su incompetencia y 
U» insuhsisteucia é ilegalidad de su proce - 
der, pero indicájjdole que en virtud de la 
prerogativa constitucional, ella podria pro- 
poner á quien corresponda los arbitrios que 
considere convenir. 

Algunas otras Juntas han pretendido so- 
meter al pago del impuesto departamental, 
los cueros de animales introducidos de otro 
Departamento donde pagaron su dereeho 
de estraccion, y los eneros importados al 
territorio de la República desde la provin- 
cia limítrofe del Rio Grande. Luego que 
el Gobierno tuvo noticia oficial del hecho 
hizo notar klas Juntas, que» la ley no per- 
mitía ese cobro, puesto que como clara- 
mente lo espresa el art. 1., ° únicamente 
están sujetos al impuesto las producciones 
departamentales al estraerse del departar 
mentó en que se produzcan. 

Recientemente la Junta Económico-Ad- 
ministrativa de la capital ha representado 
al Gobierno sobre la necesidad de una ley 


que defina sus facultades y fas deslinde coty 
las que competen á la policía. Seguramen- 
te ese debe ser un objeto de preferencia 
para vuestras ilustradas deliberaciones y 
Gobierno concurrirá por su parle k satis- 
facer esa necesidad. No es de ahora que 
ella se reconoce, pero si antes no lia podido 
ser atendida debe serlo en la actualidad en 
que el espíritu publico reclama paz, órden 
é instituciones, siendo este el pensamiento 
y el programa (lela Administración. 

No solamente deben ser deslindadas las 
facultades de los diferentes cuerpos que 
forman la administración, necesario es des- 
lindar igualmente la competencia del po- 
der administrativo y el poder judicial. 
« La administración es aliada natural de 
la justicia » y esto significa cuan grande 
es el contacto que tienen entre sí y coan 
fácil la invasión de sus atribuciones es- 
clusívas sí los limites entre unas y otras 
atribuciones fuesen obscuros. 

De ahí provienen muchas veces las com- 
petencias entre las Juntas Eronómico-Ad- 
minislralivKs y los Jefes Políticos con los 
Jueces de Paz y Alcaldes Ordinarios, y la 
jeneral pero errónea opinión de que la 
administración haya de subordinarse siem- 
pre á la justicia aun en los actos de admi- 
nistración contenciosa, pretendiendo quek 
la justicia y no á la administración corres- 
ponde en esos casos definir las dudas, si- 
endo asi que el poder administrativo en 
los actos de administración contenciosa 
ejerse una verdadera jurisdicción. 

La frecuencia de aquellos conflictos 
prueba que no se ha hecho todavía lo bas- 
tante para que los funcionrrios públicos co* 
nozcan bien el circulo de su acción y se 
ilustren acerca de los medios de ejecutarla. 
Ese debe ser el objeto de algunas disposi- 
ciones lejislutivas. 

Culto y Negocios Eclesiásticos. 

<s El principio relíjioso es la base fuif- 
<< (lamenta! de un buen gobierno, v como 
el sentimiento relijipso es la base del bieur 

Églaa n^al d& les individua?-* ífabtmle- 



cer. ese prmcipio^ exitar ese sentimiento, 
es un deber de los Gobiernos, y de consi- 
guiente es un deber suyo sostener y fomen- 
tar el culto de la religión. 

La Constitución de la República decla- 
ra felijíon del Estado á la Relijion Católi- 
ca, Apostólica Romana, y esa declaración 
es la cspresion de nuestra sociedad emi- 
nentemente católica. Cumplirá pues, el 
Gobierno con un deber constitucional y 
satisfará al mismo tiempo una necesidad 
social contribuyendo a mantener y vigori- 
zar las creencias populares y el. principio 
moral y religioso sin el cual no se pueden 
uniformar ¡as voluntades ni los intereses 
en el sentido de buscar la felicidad eo- 
mun. 

Con esta convicción la Administración 
ha aplaudido y lavorecido toda idea ten- 
dente al mayor decoro del eullo, y fomen- 
tará la reparación ó construcción de varios 
temidos que están en obra en diferentes' 
pueblos de la ¡campaña, como ya ós ha in- 
formado. 

Una comisión compuesta del Jefe Po- 
litieó de‘fó ^GÜpital, el Sr. Cura Vira rio de 
la Matriz y el Sr. Vire-presidente de la 
Junta E. Administrativa, ha sido encarga- 
da de pi oceder á las reparaciones de nues- 
tia Iglesia Matriz, pero en tales ciicuffs- 
taíici.is sé presenta una propuesta para re- 
parar y confluir totalmente el templo her- 
moseándolo cuánto sea posible. 

El preponedle indica los arbitrios que 
podrían ser destinados á ese fin, recordan- 
do que ya en otro tiempo se habia creado 
precisamente con esa aplicación el derecho 
de medio real plata -por cada cuero que sé 
estrajese. El gobierno oyó el dictamen de 
la comisión de fábrica que se ha. espedido 
espresando que no lia precisado mueho 
eximen para aprobar la propuesta, desde 
que es una necesidad reconocida por lodos 
el garantir la seguridad del mas hermoso 
dft nuestros edificios, y darle la -belleza que 
actualmente le. falta, por ser una obia im- 
completa. El P. E. someterá esleasunto á 
la deliberación de la H. Asamblea general. . 


En 1855 el gobierno nombró una comi- 
sión á que tuve el honor de pertenecer, 
para formular un proyecto de concordato 
con la Silla Apostólica ; el proyecto fue 
presentado al gobierno, pero las dificulta- 
des internas dé la adminislraciou frustraron 
el pensamiento del gobierno, apesar del in- 
terés que tomaba en su realización, y que 
es-juslo reconocerla, el Sr. presidente de 
la República, general Flores. 

Continuando inalterable/ la paz, y alivia- 
da la administración de atenciones mas 
premiosas y urgentes, volverá sobre ese 
asunto hasta dejarlo consumado déla ma- 
nera mas conveniente para las necesidades 
de nuestra iglesia. 

Su prelado actual, el Reverendísimo Sr. 
Lamas, procede en perfecta armonía con 
el gobierno. En la remoción y nombra- 
miento de algunos curas, há solicitado y 
obtenido su concurso y aprobación. 

Aunque la {provisión de los curatos es‘ 
interina, siendo las interinidades de tan 
larga duración, que llevan él carácter de 
permanencia, se efectúa el nombramiento 
de los curas con la concurrencia délas dos 
potestades, y esto constituye en nnesVfór 
país como en otros de la América del Sud 
un derecho no escrito, que en algunas do' 
las Repúblicas Sud-Amnrieanas es ya de- 
recho escrito. 

Por otra parte, no teniendo nosotros 
clero nacional, hay que echar mano de ecle- 
siásticos estranjeros, generalmente poco 
conocido» aquí, y ésta es una razón bastan- 
te poderosa para que el gobierno sea con- 
sultado en cada nombramiento. 

Algunos jóvenes del país se dedican al 
sacerdocio, y es interés nuestro, interés de' 
U religión y de la patria el que se formen 
mor des é ilustrados. Se debe, pues, faci- 
litarles la conveniente educación é instruc- 
ción, y mientras no se puede establecer un 
seminario, al menos reslilúyanso los estu- 
dios eclesiásticos suprimidos en el presu- 
puestóle esteaño. Es una erogación’ más, 
pero síq duda mui provechosa. 

- J - 



EDUCACION. 

La instruceiou primaria no ha sido toda- 
vía compelen temen le organizada en toda 
la República. Esta institución que tanto 
¡diluye en el progreso moral y material del 
pais, ha pasado por el abandono que todas 
las instituciones pacíficas, en medio de 
nuestras frecuentes ajitacione's y de nues- 
tras continuadas discordias. 

No es por falla de buenos d eseos ni de 
iniciativa que ha dejado de atenderse esa 
institución. Nos ha faltado la pa?, la be- 
néfica paz, á enya sombra solamente puede 
ella arraigarse y florecer. 

Cábeme la satisfacción de haber sido de 
los primeros en procurar la conveniente 
organización de la instrucción primaria. 
Veinte años hace que un estenso proyecto 
para uniformar la enseñanza y reglamentar 
el orden gubernativo y económico de las 
escuelasfué redactado por mí y presentado 
á la Junta Económica Administrativa. De- 
be existir en su archivo. 

Posteriormente una comisión ilustrada, 
tomando por base mi proyecto, formuló 
otro, y después el Instituto de instrucción 
pública quisó que con presencia de esos 
trabajos se confeccionase un proyecto de 
ley general sobre educación, y nombró 
una comisión de su seno a que me hizo el 
honor de asociarme: pero las circunstan- 
cias , causa verdadera, aunque alguna vez 
mera disculpa de nuestro atraso en ciertas 
materias, han obstado á la realización de 
ese pensamiento por la ausencia de sus de- 
nlas miembros de la comisión. 

Sin embargo, el gobierno no desatende- 
rá. ese ramo principal de la educación pú- 
blica, y tomando en consideración los ante- 
cedentes enunciados, y algunas disposicio- 
nes especiales y útiles del instituto de ins- 
trucción pública podrá ofrecer á vuestro 
juicio un proyecto que reúna las condicio- 
nes necesarias. 

Entretanto las eseuelas son atendidas 
por las Juntas Económico-Administrativas 
con ios recursos repartamentales, y se cos- 


tean actualmente cuarenta y ochó escuelas 
de ambos sexos. 

Suprimidas del presupuesto las partidas 
aplicadas en años anteriores para la ense- 
ñanza secundaria de los alumnos del Cole- 
gio Nacional, esa enseñanza por cuenta del 
Estado ha terminado ya. En su conse- 
cuencia y por la innecesidade impropiedad 
de dos universidades en tanta inmediación, 
la Universidad Menor ha cesado con la 
ultima colación de grados en el presente 
año. 

En lo sucesivo los grados se conferirán 
sol-atneule por la Universidad Mayor como 
esta lo reclama y romo corresponde. Se 
agrega el estado de los estudiantes de la 
Universidad que han concluido el año es- 
colar en las diferentes aulas. Se agrega 
igualmente el decreto gubernativo acerca 
del Colegio de Santa Lucia, de que se dió 
cuenta en el Mensage. 

COMUNICACION INTERIOR Y COR- 
REOS. 

Los que se empleaban en lacijitar el 
pasage de los ríos lo hadan discree ional- 
mente, y de maneja que los transeúntes 
no eran suficientemente garantidos; pero 
mandados rematar los pasos y encargadas 
las Juntas Economíco-Admiimtrativas de 
celebrar los remates y percibir la renta, 
ese servicio se presta con mas regularidad 
y los recursos municipales han .tenido un 
ingreso mas. 

El establecimiento de diligencias que no 
ha mucho se reputaba como difi il de sos- 
tenerse, se generaliza en los Departamen- 
tos de campaña y hacen mas cómodo y 
frecuentes los viajes entie los diferentes 
pueblos y la capital. Ellos son, también 
un medio de comunicación. epistolar, adó- 
m s de los tres correos mensuales que con- 
ducen la correspondencia con seguridad y 
sin demora. ; 

El ramo do correos lie mejorado visi- 
blemente V la renta ha crecido en propor- 
ción desde Abril fiel año ppilo., de modo 
que do prodiMeódo antes sino de mil dos- 



cientos á mil trescientos pesos mensuales, 
produce actualmente, desde mil ochoci- 
entos á mas de dos mil. 

La creación de los carteros para el ser- 
vicio de los abonados, y el ingreso del 
apartado á la renta de la administración, 
dieron en el momento un aumento de tres- 
cientos treinta pesos mensuales. 

Coirla medida del franqueo para la cor- 
respondencia del interior, se ha obtenido 
nn buen resuíiado, pues que apesar de ha- 
berse reducido el porteé la mitad, la ren- 
ta ha sido aumentada el año pasado en 
mas de mií pesos con solo cinco meses de 
franqueo. 

El timbre establecido por ahora para la 
correspondencia que conducen las dilijen- 
cias es un corto ingreso, pero puede ser de 
alguna importancia en lo surcesivo esta- 
blecido que sea el timbre para la corres- 
pondencia en jeneral. 

Se emplea únicamente el timbre eh las 
cartas qne llevan las dilijencias para ev¡- 
tac la necesidad del prévio franqueo en la 
administración jeneral que no siempre po- 
dría obtenerse á horas cómodas y con 
oportunidad para mandar lascarlas por 
aquella via. 

Continuando la paz la comunicación in- 
terior ha de recibir un impulso estraordí- 
nario con la mejora de los caminos. Apar- 
te de la carretera proyectada entre Monte- 
video y la Union, y cuya ejecución pende 
del despacho de la Juula E. Administrar 
tiva, se ha propuesto al Gobierno un ferro» 
carril desde Maroñas a San José. Son in- 
calculables las ventajas que produciría. El 
Gobierno someterá la propuesta á V. II. 

MINAS Y AGRICULTURA. 

La existencia de minerales en el terri- 
torio do la República es completamente 
averiguada- A las cinco denuncias de oro 
y cobre, presentadas en 1852, se han se- 
guido otras dejos mismos metales y de 
carbon de piedra, comprobándolas con las 
muestras respectivas. La falta de inteli- 
gencia y de brazos ha obstado seguramen- 


te á la esplolacion de esos veneros de ri- 
queza en que por otra parte es necesario 
invertir capitales que en mas de un caso 
se aventuran en vano. 

La acumulaciou de capitales que lia de 
atralier naturalmente la confianza que ins- 
pira la estabilidad de la paz. y una direc- 
ción mas adecuada y conveniente en las 
esputaciones deesa clase, harán del ramo 
mineral un objeto de especulaciones va- 
liosas. Ellos necesitaran siempre ser au- 
xiliados por reglas uniformes é invariables, 
y una lejislacion especial es necesaria. 

La necesidad de esa lejislacion se hizo 
mas sentida desde que aparecieron las pri- 
meras denuncias. El Gobierno hizo pre- 
sente entonces a V. II. qne sin una pauta 
que lo guiase no pod a tomar resoluciones 
ciertas que deben basarse en disposicio- 
nes emanadas de la única fuente lejítima 
Deseando el Gobierno que aquella nece- 
sidad sea satisfecha, ha presentado un 
proyecto de ley sobre minas qne espera 
será considerado y sancionado por V. II. 
en el presente período legislativo. Sera muy 
honorífico para la presente lejislatura ha- 
ber dolado al pais de una lejislacion tan 
importante. v 

La agricultura que actualmente se con- 
creta principalmente á la sementera de 
granos, lia dado en este año el resultado 
que aparece del estado que se exhibe. 
Ese estado no se ha podido obtener con 
mayor exactitud, aunque es ciertamente 
roas estensoque los que antes de ahora se 
os han presentado. 

La sementera de siete Departamentos 
ha sido de 16,116 y tres cuartas fanegas 
y su cosecha de 118,378 y tres cuartas 
fnegas, á que agregada la cosecha del De- 
partamento de Minas qué asciende á 10090 
fanegas dan nn total de 128,468 y tres 
cuartas fanegas por ocho Departamentos, 
Debe observarse que el estado no com- 
prende sino lá cosecha de lá sección de 
Pando del Departamento de Canelones, 
pero no siendo menos agricultores los ve- 
cinos de las secciones de Piedras y Gua- 



dalupe debe calcularse euando sueños una 
Cosecha igual. 

Por otra parte, se sabe que en la mani- 
festación de las cosechas no ha habido 
Completa verdad y basta comparar la co- 
secha de Montevideo con !a de Pando para 
conocer que la de este distrito debe haber 
sido mayor que la declarada. En el De- 
partamento de Montevideo se sembraron 
4177 fanegas y en Pando 5703, y sin em- 
bargo la cosecha de este último punto se 
presenta mas reducida, siendo asi que 
Pando no es de condiciones menos ade- 
cuadas que Montevideo. 

No es pues exagerado suponer que la 
cifra de la cosecha se ba disminuido inteu- 
cíonalmente en mas de un tercio de su 
verdadera importancia, y que de consi- 
guiente aumentnado á la cifra que contiene 
el estado ésa parte y ademas lo que se cal- 
cula h los otros distritos del Depariamenlo 
de Canelones, tendremos que él trigo re- 
cogido en ocho Departamentos, compren- 
diéndose en ellos los de mas labradores, 
há llpgado á 200,030 fanegas que repre- 
sentan un capital dé 1,600,000 pesos. 

Es patente y muy notable el incremento 
que toman las sementeras de trigo, y serán* 
sin duda mayorés en el presente afro si la 
eésesiva concurrencia de harinas estrange- 
no deprimeel valor de los trigos dél pais 
frustrando las esperanzas de los labra- 
dores. 

CARCELES. 

Respecto al estado de nuestras cárceles 
muy poco ó nada lisonjero puedo añadir 
al cuadro que otras ocasiones ós ha sillo 
presentado. Acabo de decir que no se han 
podido preparar ni aun las cárceles di los. 
pueblos en que se erigieron los juzgado 5 
letrados del Crimen. La ley autorizó al 
P. E. para invertir 12,000 pesos en la 
construcciou de aquellas cárceles, pero la, 
simple autorización no daba recursos, ni 
importaba sino un gravamen mas sobre 
las muy escasas rentas insuficientes para , 
otros gastos de mas preferencia. Es de 


esperar que las. modificaciones., propuestas 
por el P. E. h la ley de impuesto departa- 
mental, aumentando el prodnrto del, im- 
puesto de manera que baste á los gastos 
de instrucción y pólicia, en lo que se ali- 
viana la? rentas generales, habilite pl, Go- 
bierno para hacer uso de aquella autoriza? 
cion. 

La cárcel pública de la capital se prin- 
cipiará asi q ii e la Honorable Asamblea 
haya sancionado el proyecto de ley pre- 
sentado por el P. E. aplicando á ¿se ob- 
jeto el derecho de corrales. Y. H. no pue- 
de hesitar en la adopción de esc proyec- 
to. que le honrará tanto cuanto es de re- 
clamada por la civilización, Ja,morat y la 
humanidad ja construcción de ef,e .esta- 
blecimiento, cuya falla si han podido cq^. 
honestarla, ó disculparla las desgracias pa- 
sadas en la época presente de paz no se-* 
ria disculpable.. 

Los presos y detenidos p or la policía e«» 
el año anterior en to los los Deparlamen-* 
tos, esceplos el de San José y el de Ta- 
cuarembó, han alc-vpz¡Hlo¿al ; número de 
1833 es á saber. .1178 en i4 Departamento 
de Montevideo y Gao en los demas Depar- 
tómenlos. La mayor parte de los presos 
de la campaña lo han sólo por abigeato, 
heridas y peleas, y- mas de una vezlasau- 
toridades locales han denunciado como 
causa ocasional de esos desórdenes las - casas- 
de negocio distribuidas en la:, campaña. 

Cuando la visita del Sr. Presidente Giró- 
la los Departamentos alguna de laa- Juntas-- 
E. A. llamó. su atención á< |o$! anales que- 
producen en general toda clase de pulperías 
en la campaña, que na estando bajo la in- 
mediata vfjilattciá de la autoridad son tea- 
tro de desórdenes y donde jérminan lós 
vicios que» producen los crímenes qeé se 
dejan sentir y qué la autoridad no [puede 
evita con Jos pocos, medios de acción de- 
que dispone. • . ' 

, S. E. el Sr. Giró manifestó q«e la dis- 
posición de pr-obibir; la pulperías, volantes- 
se .basaba en una ley termiqante de la ma- 
teria; pero que sobre las establecidas en 



13 


ta campaña, aunque reconocía la verdad 
decuaulo esponia la Junta, nada podía de* 
terminar porque era preciso exigir una ley 
prohibiéndolas, puesto que no la había. 
Esa ley debe emanar del C. L. y Y. H. 
apreciando con equidad y ciicunspeccíon 
los motivos apuntados procurara poner re- 
medio á ese mal. 

El numeré de individuos pasado a los 
juzgados competentes es diminuto compa- 
rado conel numero de presas por faltas y 
delitos sometidos á la jurisdicción de los 
jueces. Por consecuencia la mayor parte 
de los delincuentes no han sido juzgados 
ni penados con arreglo á las leyes. El 
Gobierno dictará las providencias conve- 
nientes para cortar la impunidad. 

Hospital de caridad y beneficencia 

Y JUNTA DE Huí ENE. 

El hospital general, continúa á cargo de 
la Junta E. Administrativa y su comisión 
auxiliar— El gobierno observa con placer 
qne los fines que le impulsaron á conferir 
á esa corporación la administración del 
hospital, se han conseguibo completamen- 
te; la asistencia délos enfermos es prolija 
y esmerada y el establecimiento se ha me- 
jorado nota'blehienle én su réjimen interno 
y en sus condiciones de comodidad y de 
aseo. 

Débese a! caritativo celo de los Sres. que 
componen la Junta Administradora, la ines- 
timable adquisición de las Hermanas de 
Garidad, institución sublime, timbre glo- 
rioso del catolicismo. — Ellas prestan va- 
liosos servicios y fortifican con su ejemplo, 
la caridad pública, en medio de la calamidad 
que abale al pueblo. 

La asociación de señoras concurre efi- 
cazmente al cuidado da los huérfanos, y 
da educación á un crecido mümero de ni- 
ñas pobres, en la escuela del establecimien- 
to y en varias escuelas particulares creadas 
bajo su inspección. 

Aun uo se han presentado al gobierno, 
por la comisión administradora, los legla- 
menlosde ese instituto de caridad y de be- 


neficencia. Su acción debe dejarse libre y 
sin trabas, pero subordinada á la superin- 
tendencia que compele al Gobierno. 

Acompaño al estado general del año an- 
terior, qne espresa, haber entrado al hos- 
pital 1291 enfermos, salido 1038 y muer- 
to 188; resultado que muestra por si sólo 
la buena asistencia de los enfermos, que 
por lo general entran al establecirpiertlo' 
cuando la enfermedad se ha desarralladó y 
se halla en su mayor' intensidad, haciendo 
masdificil la curación. 

La Junta-de Hijiene, llena cumplidamen- 
te su deber, son de toda publicidad las me- 
didas que ha aconsejado para garantir la 
salud pública en la penible situación en que 
se encuentra la capital. La Junta E. Ad- 
ministrativa y el vecindario coadyuvan á la 
realización de esas medidas, ejecutadas ya 
en mucha parte por la Policía. 

Varias de esas medidas han debido atec- 
tar los intereses individuales de algunos, 
pero ante el interés público, ante la nece- 
sidad imperiosa de librar á la población de* 
flajelo que amenaza á todos, e| interés in- 
dividual debe subordinarse y con tanta mas 
razón cuando el perjuicio de los bienes és 
para preservar el beneficio dé la existencia 
del perjudicado. . 

' La destrucción de las casillas, los leria- 
plenes, nivelacionés y demás obras que se 
efectúan en los terrenos del Norte, estin- 
guiráu el gérmen maléfico, puesto que se 
crea una superficie nueva con condiciones 
hijiébicas favorables. 

En la adopción y ejecución de algunas 
«medidas de salubridad, ha ocurrido cierta 
desinteiigencia entre las juntas y la policía, 
que no es de cstrañar cuando el límite d® 
las atribuciones de cada una, no está bien 
demarcado.— Pero eso no altera ni debe 
alteraren lo mínimo la armonía de institu- 
ciones llamadas á concurrir á un mismo 
objeto y á un objeto tan transcendental co- 
mo es la salud pública. — El gobierno co- 
nócelas buenas intenciones de todos y Ies 
hace la justicia que merecen sus importan- 
tísimos servicios. 



Movimiento de la Capital. 

Los estados pasados por la policía mani- 
fiestan haber entrado con pasaporte en lo- 
do el año \ 806, 3233 personas y haber sa- 
lido laminen con pasaporte 2900 personas, 
habiendo sido la mortalidad de 697 indivi- 
duos. — En el mismo año se han espedido 
por la policial lO licencias para edificar y 
reedificar. 

La entrada y salí la déla capitales prc* 
simameule igual á la de 1832. Este año 
marca una época de paz, de confianza y de 
actividad para la República, mientras que 
el año 1836 ha tenido su parte de descon- 
fianza y de paializacibn. — Sin embargo, ti 
movimiento de la capital, lia sido relativa- 
mente mayor el último año, y seguramen- 
te á vi¡ tud del aumento de valor en la pro- 
piedad rural que ha dado impulso á la in- 
dustria y ai comercio. 

Corta es la diferencia en favor de la po* 
blacion del país, que resulta del balance de 
entrada y salida, aunque la entrada puede 
suponerse mayor, porque no todos los que 
llegan se presentan á la policía, 111 son ano- 
tados. Aparte de que no es Montevideo 
e)> úuico punto de entrada y salida aunque 
es el principal. 

Esa diferencia aumentará cuando la in- 


migración venga á fijarse en nuestro país, 
y entonces los estado? de esa clase repre- 
sentarán el progreso de la República, en 
su población, en su riqueza material y en 
sus condiciones de estabilidad y de órden. 

Había creído poder presentar á vuestra 
honorabilidad, el rejislro déla propiedad 
rural, mandando levantar por decreto de 5 
de setiembre y el censo de la población ac- 
tual de la República; pero ambas impor- 
tantes operaciones, se llevan con tanta 
lentitud que dclyo renuncia) por ahora á la 
satisfacción de ofreceros esos interesantes 
conocimientos. 

Presente el decreto citado y otras dis- 
posiciones gubernativas á que el P. E. hi- 
zo alusión en su mensaje, y que son del ra- 
mo de Gobierno. En ellas encontrareis re- 
velado el espíritu que preside la marcha de 
la administración. 

Es uu deber mió adelantar las espiracio- 
nes que V. H. juzgue convenir sobre los 
diversos puntos de esta memoria. Me se 
rá grato y honroso cumplir con ese deber. 

Saludo á V- H. con todo mi respeto. 

Montevideo, abril 3 de 1837. 

Joaquín Requeaa. 



ÁINECSO PRIMERO 


SOBRE MONTES. 


Ministerio da Gobierno.. 

Circular a losGefes Políticos y J. E. A. 

Montevideo, 'Setiembre 15 de 1856. 

Siendo tan complicada y contradictoria 
la legislación sobre montes, promulgada 
por los monarcas españoles hasta la época 
de nuestra gloriosa emancipación política, 
debia iíecesariamenle ser varía' é insubsis- 
tente su ejecución que respecto de nuestro 
país se dificultó mas desde que por el ar- 
tículo 148 de la Constitución, continúan 
solamente en vigor las leyes que directa ó 
indirectamente no se opongan á ella. 

Aquella circunstancia y la de ser los 
montes un importante ramo de la riqueza 
territeiíal, impulsaron al Gobierno de la 
República á dictar el decreto de 8 de 
Febrero de 1834 estableciendo varias me- 
didas de policía para los montes públicos; 
pero e>e decreto que aunque deficiente ha- 
bí ía llenado en mucho las miras de la Au- 
toridad, fue olvidado con motivo de las fre- 
cuentes y prolongadas guerras quehanaso- 
lado e| pais y casi aniquilarlo sus institu- 
ciones y ha venido ademas á quedar de- 
rogado en eierlo modo por declaraciones 
oficiales y por prácticas que no le son 
conformes. 

Deseoso pues, el Gobierno de atender 
convenientemente á la conservación y ló- 
menlo de los montes que son una fuente 
de prod dos para la industiia y aun pa- 
ra I as comodidades y necesidades de la vi- 
da no menos que para la renta pública, se 
ocupa de un proyecto dé reforma de las 


disposiciones de la materia, ó mas bien de 
un reglamento nuevo ü ordenanza especial 
que concibe los intereses públicos con el 
derecho de propiedad y los intereses pri- 
vados; pero para que ese trabajo tenga la 
mayor perfección, quiere el Gobierno reu- 
nir los dalos y conocimientos indispensa- 
bles con relación al estado y situación de 
los montes, las causas que contribuyan á 
arruinarlos ó mejorarlos, la forma de su 
administración, la clase de faenas que en 
ellos se efectúan, el destino que puede 
darse a sus pío lucios, los impuestos con 
que se puedan afectar, y las demas pecu- 
liaridades que convenga tener presente; 

Esos datos deben suministrarlos al Go- 
bierno los Géfes Políticos y las 'í ; E. A. 
de los Departamentos de campaña y á ese 
fin se d’inje esta comunicación oficial qué 
seta satisfecha prontamente. Así ló espe- 
ta el Gobierno porque ademas del cumpli- 
miento del deber por parte de esos funcio- 
narios cuenta con sn patriotismo y con sn 
voluntad dé concurrir al mejor aeierin en 
nna medida laii Importante y que tiene 
por objeto « una riqueza lenta en crecer, 
« breve en acabarse y de utilidad suma 
« para la Nación. » 

Ej Gohieroo espera mas todavía, espera 
el concurso de todos y cree que le dá de- 
recho á esperarlo, suconslanle anhelo por 
mantenerla paz y el orden y por el ¡esta- 
blecimiento cabal de su» instituciones sus- 
tituyendo el imperio de la ley al funesto 
influjo de la política personal. 



El. Gobierno acojera con agrado toda 
idea útil que se le proponga sobre este 
asunto. 

Dios guarde al Sr. Gefe Político muchos 
años. 

Joaquín Requena. 

Al Gefe Político y de Policía del Departa- 
mento de. . . . 

El Gefe Político del Departamento. 

Guadalupe, Octubre 4 de 1856. 
Al Exmo. Sr. Ministro de Gobierno y Re* 
lariones Estertores, Dr. D. Joaquín 
Roqueña. 

El infrascripto tiene el honor de poner 
en manos de V. E., para qiie se digne 
elevarla a S. E. el Sr. Presidente de la 
República, copia debidamente autorizada 
del informe qnesohre los montes públicos 
se le ha pedido por circular de 15 de se- 
tiembre último, h que acusa recibo, cuyo 
asunto por lo delicado de su naturaleza, 
el que firma lo sometió á la discusión de 
una reunión de vecinos los mas notables 
de esta villa que al efecto convocó, como 
sé vé por las firmas que aparecen. Reu- 
nidos estos Sres. en la sala déla J. E. A. 
el que firma les manifestó cuales eran los 
deseos del Superior Gobierno, respecto á 
querer ser ilustrado sobre el estado de los 
montes de la República etc., y que sien- 
do de urgente necesidad evacuar ese in- 
forme esperaba del patriotismo de dichos 
Sres. y de su buena voluntad en cooperar 
en cuanto tenga relación con el bien del 
país, se dignasen tomar dicho asunto en 
consideración y ayudar al infrascripto con 
sus luces para que pudiera informar al 
Superior Gobierno pronlamentecomo lo 
manda en su precitada nota. 

Aquellos Sres. prontos y deseosos de 
satisfacer los deseos del Gobierno y lo 
demandado por el infrascripto procedie- 
ron sin demora al trabajo, cuyo resultado 
está consignado en el documento ya refe- 
rido que se adjunta, concluyendo el in- 
frascripto con decir al Extoo. Gobierno, 


que siendo de la misma opinión de los 
Sres. de la Comisión sobre lo hablado en 
su informe respecto de los montes nada 
mas tiene que decir" sobre ese particular’ 

Dios guarde á V. E. muchos años. 

Bonifacio Vidal. 

(Cópia.) 

En la Villa de Guadalupe, á los 29 dias 
del mes se Setiembre de 1356, reunidos 
por invitación del Sr. Jefe Político los 
miembros existentes de la J. E. Adminis* 
trativa,D. Lucio García y D. Pedro Alonzo, 
y á falta absoluta de otros invitados por 
el mismo Sr, Jefe Político el Sr. Alcalde 
Ordinario del Departamento D. Angel Lino 
González, el Juez de Paz de esta Villa D. 
Pedro Goldaras, el coronel D. Juan Carha- 
llo, el comandante D. Estanislao Villaur- 
reta, los ciudadanos D. Marcelino Santu- 
río, D. Juan María Turreiro, D. Pantalón 
Perez y el súdito español D. José Garcia, 
el Sr. Jefe Político espuso: que conforme 
con la opinión del Sr. Santurio emitida en 
una reunión anterior, pedia á los Sres. que 
babia citado se asociaran h los dos miem- 
bros de que se componía ia Junta para 
dar cumplimiento ¿i la circular del Gobier- 
no de 15 del corriente referente á montes 
públicos. En este estado notada la falta 
del secretario, el Sr. D. Lucio Garcia in- 
vistiendo el carácter de presidente de la J. 
E. A. contestó: que no se bailaba en el 
pueblo y se procedió por votación nomi» 
nal al nombramiento de uno de los ciuda- 
danos presentes para que desempeñase 
en estg aet® sus funciones. — Recayó la 
elección en D. Panlaleon Perez que ocu- 
pó su asiento, y el Sr. presidente decla- 
ró abierta la sesión. — El Sr. Jefe Político 
pidió la palabra y esposo que el Gobierno 
quería ser ilustrado sobre el estado de los 
montes públicos ocupándose como eslk 
de un proyecto de reforma de las dispo- 
siciones que hay sobre la materia que pue- 
da conciliar los intereses públicos y priva- 
dos y que para perfeccionar ese trabajo, 



deseaba reunir todos los da tos, y conoci- 
inienlos que tengan relación á so estado y 
situación, las ¡causas que contribuyan á ar- 
ruinarlos, ó mejorarlos, el destino que 
pueda darse a sus productos, los impues- 
tos con que puedan gravarse y deirns cir- 
cunstancias de su referencia: que queriendo 
él (el Jefe Político) por su parte corres- 
peuder dignamente á los deseos del Go- 
bierno y encontrando que no existe ni de 
hecho la J. E.' A. á quien también el Go- 
bierno se ha dirijido con este objeto con - 
íonne a la letra espresa de la misma circu- 
lar, había convocado á los citados Sres. 
esperando de su patriotismo lompsen este 
asunto en seria consideración para llenar las 
miras benéficas que Ja autoridad se pro- 
ponía. — Después de una breve discusión 
sobre formas; el Si. D. José García obtu- 
vo la palabra y dijo : que su calidad de cs- 
tradgeid lo inhabilitaba en aquella reunión 
de ciudadanos apesar de los buenos deseos 
que lo animaban por el bien y prosperidad 
de este país y muy particularmente del De j 
parlamento donde se hallaba avecindado, 
que ayudaría por su parte con todos sus 
esfuerzos al objeto que se proponía el Sr. 
Gefe Político, pero que exijia que no fue- 
se obligado á firmar ningún documento don- 
de constasen los resultados de los trabajos 
que iban á emprenderse.— Tomaron la pa- 
labra los señores Santurio y Turreiro por su 
orden proponiendo que para aprovechar la 
buena voluntad del Sr. García y la ventaja 
que se reportarla con el concurso de sus 
luces, sus .muchas relaciones y conoci- 
mientos prácticos en la materia, se consig- 
nasen en el acta las razones en que funda- 
ba su escñsacion para que no pudiese perju- 
diciarle con el representante de su país la 
ingerencia que se*te daba en este acto. 
Puesta á votación si sé admitía ó no la es- 
cusacnu del Sr. García resultó negativa. 

En seguida el Sr. Turreiro piopuso el 
nombramiento de una comisión compues- 
ta de dos de los Sres. presentes, para que 
presentasen una memoria de conformidad 
á los deseos manifestados por el Sr. Gefe 


Político y en consonancia con la circular 
que fue leída nuevamente por haberlo asi 
exigido el Sr. Santurio.— El Sr. Gefe Po- 
lítico sostuvo que fueran tres los miem- 
bros de la Comisión para perfeccionar mas 
ese trabajo. — Apoyada por unanimidad 
esta indicación se puso á votación y re- 
sultaron electos por mayoría de sufragios 
los ciudadanos D. Juan Mana Turreiro, 
D. Marcelino Santurio y D. Pantaleoú 
Perez, con lo que se dio por concluido 
este acto que firman por la especialidad 
del caso todos los Sres. convocados — Bo- 
nifacio Vidal — Angel L. González— Pedro 
L. Goldaras— Juan Carballo— Estanislao 
Villaurreta — Marcelino Santurio — Juan M. 
Turreiro — José García — -Lucio García— 
Pedro Alonso— Panlaleon Perez, 

Otra. — Eñ la Villa de Guadalupe á pri- 
mero de Octubre del año de mil ochocien- 
tos cincuenta y seis, á consecuencia del 
acta de veinte y nueve del próximo pasado 
reunidos ¡os Sres. referidos en dicha act® 
se aprobó y firmó aquella, y en seguida, la 
comisión nombrada en la misma acta so- 
metió á la consideración de sus comiten- 
tes el informe siguiente — Los montes sil- 
vestres son de propiedad publica porque 
á este fin se los reservó él Gobierno Es- 
pañol al donar los terrenos adyacentes á 
montes y ríos, y por eso todos los docu- 
mentos originarios de aquellas donaciones 
espresan que se midieron esos terrenos 
para dar posesión á los pretendientes, fue- 
ra de l as resacas que dejaban las avenidas 
de los rios, de modo que estas y los mon- 
tes y aun el terreno que mediaba entre 
unos y otros recogidos los rios á su cen- 
tro todo es de propiedad del fisco.— Si 
después los poseedores de esos terrenos 
los vendieron incluyendo en la venia, esos 
montes, terrenos y rios, vendieron una 
cosa á que no lenian derecho por ningún 
titulo. — Si se alegase que los campos cir- 
cunvalados de rios montuosos fueron ta- 
sados en razón de estas circunstancias á 
roas elevado precio para el pago del dere- 



eho de inedia anata y moderada composi- 
ción al fisco, la Comisión contesta desde 
ahora, que ese mayor valor era en razón 
de la mayor seguridad que el campo ofre- 
cía para contener el pastoreo y el beneficio 
de los montes para la construcción de las 
poblaciones y nada mas, porque todo lo 
que bañaba el río fue reservado como ya 
se dijo y como lo indica el decreto del 
Gobierno del año 31, de cuya nulidad ar- 
güirá la Comisión en otro período de este 
infoVme, y sin embargo de este decreto se 
han prevalido los propietarios de terrenos 
linderos con montes para vender, las ma- 
deraá para combustible y otros objetos de 
primera necesidad á los agricultores, apro- 
piándose una rentaque en todo caso perte- 
nece al fisco, cuyo derecho no destruye ni , 
atenúa el hecho de vecindad á losmontes, 
único que pueden alegar los propietarios 
de esos terrenos. 

Despees de consignar la comisión estos 
antecedentes constituidos por hechos in- 
contestables procede á adoptar y reproducir 
te que dijo en su informe al Gobierno del 
Sr. Giró el 6 de Enero de 1853 la J. E. A. 
de aquella época cuyo informe vio la luz 
ea los periódicos y nadie lo observó ni 
contestó; ese informe dice asís « Montes 
« silvestres — sobreesté artículo poco tiene 
« quedccir la Junta después de las medi- 
« das adoptadas con mucho lino por la Po- 
« licia. — Ellas establecen que los dueños 
« de terrenos linderos con montes silves- 
« tres no impidan que los vecinos se pro- 
« vean de las maderas necesarias pata sus 
« establecimientos bien que no deben in- 
« trodneirse sin conocimiento del dueño 
« del terreno á fin de que este evite que 
« \¡¡ talen los árboles plantados que puedan 
« tener ó alguna isla inmediata para su 
« uso. Los montes Exmo. Sr. y las agua- 
« das son depropiedad pública dé todo lo 
« cual podrá determinar la ley. Ún pro- 
« yeclo ó decreto del Sr. Obes ministro 
« el año 34 que no se llevó a efecto por- 
« que no se cumplió lo que él determina 
« ni podia cumplirse porq’ no era una ley, 


« produjo en muchos la equivocación y eii 
« otros el pretesto para apoderarse de los 
« montes. Sobre la propiedad de taTes 
« montes se pronunció la Junta en el infor- 
« meo esplicafion al proyecto nüm. 2 lo 
« demas lo hará el Gobierno y el Cuerpo 
« Lejisl ativo en la parte que le conesjion- 
« de. S. E. espuso que participaba de las 
« mismas ideas que la Junta respecto ár la 
« propiedad de losmontes y qoeá efecto 
« de cortarlas innumerables cuestiones que 
« se suscitaban diariamente sobre el uso 
« de dichos montes, presentaria oportuna- 
« mente á la A. L. ún proyecto de ley que 
« sancionado evitase y zanjase esas eues- 
« tiones. » — El Sr. Giró cuya capacidad 
nadie la niega y su Ministro el Dr. Caste- 
llanos jurisconsulto de crédito, participa* 
ron de las ideas de la Junta ¿ cómo no ad- 
herirse á ellas la comisión que habla? Y si 
el actual Gobierno cuya ilustración es in- 
contestable, tiene redactado un proyecto 
de ley según lo indica en su circular dej 
45 del próximo mes pasado ¿qué mas po- 
drá señores adelantar vuestra comisión? 
Ella debió concretarse á refbrir hechos que 
en su caso podrán servir de apoyo al de- 
recho que establezca la ley contenida ea 
ese proyecto, y á ello se ha reducido aun 
absteniéndose de proponer una medida tal 
vez muy importante cual es la de declarar 
propiedad de los pueblos las parles de 
montes silvestres contiguas á ellas en «na 
area dada respectiva á la población y a la 
mayor ó menor abundancia de maderas ó 
combustibles, con prohibición de su uso á 
toda olro objeto que no sea el del consu- 
mo del pueblo, y arreglado aquel por me- 
didas propuestas por la J. E. A., siendo 
una de ellas la obligación que se impondrá 
á los consumidores de reponer anualmente 
los árboles consumólos, calidad, forma y 
modo de hacerlos, etc. 

A la penetración ilustrada del Gobierno 
no puede escapar esta disposición de tan 
conocida conveniencia para los pueblos, y 
por ello la comisión no fa detalla mas de- 



tetudamente, ni aun tjuizá debió indicarla 
como ya lo dijo. — La comisión promeló 
prestar su asentimiento á las modificaciones 
que sus comitentes juzguen oportunas á 
este informe, refoimando asi las faltas no- 
tables de que debe adolecer. — Marcelino 
Santurio— Juan M. Turreiro — Paolaleon 
Perez.— ‘-Leido el precedente infotme fue 
puesto en discusión general, y no habiendo 
quien lomase la palabra, se votó si pasab® 
á la particular, y habiendo resultado afirma’ 
tiva, se puso á votación particular cada uno 
de los periodos contenidos en él que fueron 
sucesivamente aprobados sin observación 
alguna; con lo que se concluyó este acto, y 
lo firman los Sres. presentes para entregar- 
lo al Sr. Gcfe Político, al fin que juzgue 
conveniente. — Bonifacio Vidal. — Angel 
L. González. — Juan Carvallo. — Pedro Gol- 
darás — José García.— Lucio García. — Es- 
tanislao Villaurrela. — Pedro Alonso. 

Es copia fiel del original que queda ar- 
chivado en la oficina de la gefatura a mi 
cargo. 

Octubre 4 de í 806. 

Gefatura de policía del Departamento de 
Canelones 

Bonifacio Vidal. 

Cefatura de Policía, 

Villa de Meló, Setiembre 29 de 1856. 

Esta citrina se ha impuesto de la circu- 
lar de V. E. fecha 15 del corriente, y aten- 
ta á la imporlaucia de su contenido solicité 
de la J. É. A. del departamento se reuniera 
«irrsesion, la cual, con asistencia del que 
firma y examinando los puntos que abraza 
la citada circular, se acordó evacuar los 
informes que se leuden del modo siguiente. 

Los montes que existen en este departa- 
mento se hallan en general en buen estado, 
y muy particularmente los del rio Negro Ce- 
bollalí, Olimar, Tatúan' y Parado. El nin- 
gún interés con que hasta aho’ra los lian 
mirado los que se consideran dueños de esa 
fuente de riqueza pública, ha sido tal vez la 
causa de que se hallen hoyen decadencia, asi 


como ha coadyuvado á destruir otros el 
ningún método en el corte de Jos árboles. 
El prohibir el corle de las maderas en tiem- 
po no oportuno y siempre con la regularidad, 
posible, impedir arrancar y voltear los árbo 
|es para en su luga* hacer tierra de sembra- 
do, como generalmente se observa, y tam- 
bién que los aprovechen para cercos seria 
un medio para mejorarlos. El corte de los 
árboles para poblaciones, la leña y el car- 
bón son las únicas faenasque se efectúan en 
ellos, siendo bastantes las maderas que se 
estraen del país. Este es un recurso para 
los que se dedican á este tráfico, asi como 
el, del carbón y la leña. 

Siendo, pues, tan varios los montes en 
su calidad y cantidad, es de parecer el in- 
frascrito que seria mucho mas conveniente 
que so pusieran separadamente á remate» 
haciendo la misma operación caria tres años; 
dando, sin embargo, la preferencia. en igua- 
les circunstancias á los propietarios de los 
campos donde se encuentran aquellos. 

Dios guarde á V. E. muchos años. 

Dionisio Coronel. 

Exmo. Sr. Ministro de Gobierno yRe- 
laciones' Estenores, Dr. D. Joaquín Ró- 
quena. 

Nota. La J. E. A. del Cerro Largo se 
espidió en los mismos términos. 

— - «a ta»" 

J. E. A. del Departamento. 

San José, Oclnbre 14 de 1856. 

Exmo. Sr. — El abajo-firmado ha recibi- 
do la respetable comunicación circular con 
fecha 15 de Setiembre prójimo pasado 
que V. E. se sirvió pasar á esta corpora- 
ción y puesta á la consideración de ella 
me autorizó para dirijirme á V. E. del 
modo que sigue: 

V. E. quiere recibir los dalos suficien- 
tes y detallados sobre los montes: su es- 
tado, su situación, causa de su arruina- 
miento, las mismas para mejorarlos, for* 
ma de su administración, faenas que eu 
ellos se efectúan, destino que puedan dar- 



selesá sus-prodúctos,' impuestos con que 
se puedan a/ectar y lo demás que conven- 
ga tener presente. 

. A la verdad que para dar solución á 
todas estas exigencias, es una tarea algo 
difícil en sus detalles para la capacidad de 
esta corporación, sin embargo har'a lo qae 
esté á su alcance y de un modo practico. 

Los montes que antes estaban repletos 
y abundantes hoy casi en este Departamen- 
to yacen en el mas deficiente estado, pues 
solo en mucha eslension se conservan so- 
lo los retoños pequeños y raíces de sus pe- 
queños arbolados. 

Los montes que hay en este Departa- 
mento son de ios que llaman madera blan- 
ca y solo existen en las márgenes de los 
arroyos como en San José,' Santa Lucia, 
Yí, etc. etc. 

Hoy como se ha dicho se hallan en un 
deterioro espantoso, debido en gran parte 
h dos grandes causas — una las continuas 
guerras por que hemos desgraciadamente 
atravesado en las quedas fuerzas beligeran- 
tes en sus paradas sobre los montes los ta- 
abap .por do quiera que permanecían, y la 
0.1ra aun mas grave y roas ruinosa — es el 
abuso con que muchos propietarios de cam- 
pos -dond.e hay, montes contratan numero- 
sa compañía de leñadores corlando y fae 
liando innumerables carradas de leña y 
carbón tirando ellos en su ventaja la ter- 
cera parte sin poner ni capital ni trabajo de 
clase alguna, y lo mas cruel y escandaloso 
es que les disputan é impiden á los demas 
vecinos el cortar las maderas y combusti- 
bles que necesitan para remediar sus .nece- 
sidades, sin que hagan ninguna clase de re- 
posición. 

Si este grande mal se prosigue ¿Cuál se- 
rá Exmo. Sr. la suerte de nuestros veni- 
deros á vista de tal desolación que les le- 
gamos y que de dia en dia van quedando 
talados y exhaustos los montes? ¿Cuales 
serán las quejas y maldiciones que nos lan- 
zarán por nuestra indolencia y morocidad 
en no haber remediado lo que por dicha 
aun es tiempo? 


Como V. É. exijd da tos sobre el estado 
i situación de los montes; la Junta llama láT 
atención de V. E., observando que estos 
son peculiares á las localidades y no se pue- 
den comparar unos con olios, asi es que 
los montes comprendidos en este Depar- 
tamento por su deterioro y calidad de sus 
maderas, no solo son comparativamente 
pobres, sino inferiores en el mérito y apli- 
cación de ellos. 

La junta hace mucho tiempo que se 
ocupa en discurrir sobre este impoilañie* 
asunto, y halla en choque directo los inte- 
reses particulares, con las conveniencias y 
utilidades públicas, objeto de toda su aten- 
ción. 

Los montes que se hallan situados en 
estas inmediaciones, son precisamente los 
que más han sufrido de un modo cons- 
tante y sostenido, pero los del centro del 
país, como por ejemplo: el, Yí debido á las 
grandes distancias é ingentes gastos que 
demanda para el transporte de los produc- 
tos al gran mercado, „ á estas circunstan- 
cias por ahora se les debe hallarse en btién 
estado. 

Fuertes y grandes inconvenientes se pre- 
sentan para enagenar los montes en favor 
de los supuestos propietarios á saber: el 
que estos están sacando los combustibles 
y las maderas indispensables para la con- 
servación de los sembrados hechos por los 
vecinos que por desgracia necesitan dé psé 1 
jeneficio que la naturaleza les proporcio- 
nó en comun de un modo espói táueo, sin 
que nada le hubiese costado á aquellos su' 
" producción y que se les prive á éstos con 
iguales derechos parece ser hasta cierlc 
punto una iniquidad delUia á disposiciones 
arbitrarias contra el derecho natural det 
hombre mismo considerado de un modo 
colectivo, ó mas claro en perjuicio de un 
pueblo necesitado, laborioso y honrado. 

Encargúesele de la administración, con- 
servación y reproducción a la J. E. A. del 
Departamento, para que asociada al Sr. 
Gefe Político y unidas estas autoridades 



como el alma con el cuerpo, lleven a cabo 
la obra que tan benéficos resultados dará. 

Y en atención á todas estas rabones, la 
Junta se atreve á someter á ía considera- 
ción de Y. E. el siguiente proyecto que 
aunque muy incompleto y desnudo tanto 
de luces para esclarecer esta delicada ma- 
teria como de ciencia necesaria para tra- 
tar de ella.— V. E. hallará la espresion 
franca y sencilla de las intenciones que 
animan á esta junta que son — el promovet 
las mejoras del Departamento en todos 
sus apéelos benéficos y progresivos. 

La conservación de los montes, su re- 
posición, el surtimenlo á todo el vecin- 
dario de los combustibles y maderas para 
sus labores y necesidades de la vida y sos- 
tener un manantial constante de recursos 
municipales para atender á las exijencias 
de interés y conveniencia pública. 

Proyecto. 

\ . ® Los montes siendo de propiedad 
pública quedan bajo la protección, vijilan- 
cia y administración del Sr. Jefe Político 
y de la J. E. A. del Departamento. 

2. ® Los dueños de los campos donde 
haya montes naturales, serán considerados 
patronos de ellos é impedirán las faenas 
exesivas y de destrucción de la parte del 
monte que les correspondiere. 

3. ° Permitirán gratis á los vecinos 
que corlen ramas, estacones y demás ma- 
deras que se encuentren para su servicio: 
necesario, pero h|in de ir munidos previa- 
mente de una óiden esplícila del Sr. Jefe 
Político 6 su. comisario y V.® B. * del 
Presidente de la Junta ó de sus concisio- 
nes según los Jugaos donde se exija. 

4. ® Los cortes que hayan dé hacerse 
de leña, carbón, ú otras maderas de utili- 
dad rural, por personas que las vendan al 
vecindario, previa licencia según el articu- 
lo 3. ° , se esplicará oportunamente el de- 
recho que deban pagarse siendo la mitad 
para beneficio de la municipalidad y la 
otra mitad para el patrono del monte. 


5. ° Toda leña, carbón u cualquiera 
madera que se halle en viaje fuera del 
monte sin los requisitos ante dichos, se- 
rán considerados como artículos de con - 
trabando y por consecuencia comisados 
á beneficio publico. 

6. ® A los vecinos que denuncien á las 
autoridades los fraudes que se hagan en el 
sentido dicho en el artículo anterior, se 
les adjudicara la mitad del valor de los 
productos tomados ¡nl'ragatif?. 

7. ° Todos los años por lo menos de 
Jumo, Julio y parle de Agosto, el Jefe Po- 
lítico y los comisarios en sus respectivos 
distritos, asociados <?l primero con, el 
Presidente de la J. E. A. y Jos segundos, 
con los Jueces de Pazo tenientes alcaldes 
invitarán al vecindario para que por sec- 
ciones concurran á la plantación de arbo- 
les en reposición y reparación de los mon- 
tes que se van destruyendo. 

8* ® Como estas operaciones son he- 
cbas en lugares que no tienen propietario 
particular quedan siempre al mismo bene- 
ficio público tanto el usufruetq^como bu 
conservación y bajo la vijilancía y patro- 
nato de los dueños de los campos linde- 
ros. 

. 9. ® Todos los productos que se resi- 
.bafl de los montes, la Junta llevará un li - 
6ro en el que constará sus cuentas detalla- 
das y serán revisadas y firmadas por el 
Presidente de la Junta, el Y. ® B. ® del 
Sr. Jefe Político. 1 

10.® Se dará cuenta justificada los 
fines de cada mes al Superior Gobierno,: 
participándole su recaudación, su proce- 
dencia, su inversión y su resultado estan- 
do á la aprobación de &. E. 

\\. ® Los productos de que se habla 
en el art. £ serán aplicados á la repara-» 
cion de los . caminos pasos de arroyos-y 
cañadas, y con .el tiempo para* promover 
puentes ele. etc. r« ; J 

Al cerrar esta comunicación solo me 



resta saludar á V, E. con el mayor respe- 
to y aprecio, y á quien 

Dios guarde muchos años. 

José Espina , — presidente. 

Sixto de la Hanly , — Secretario. 

Al Exmo. Sr. Ministro de Gobierno y Re- 
laciones Esteriores, Dr. D. Joaquín Re- 
qneua. 

v 

Junta Económico Administrativa. 

Paysandú, Octubre 9 de 1858. 

El infrascripto, Vice-Presidenle de esta 
Junta en egercicio, en acuerdo con un 
vocal de" ella, por ausencia accidental de 
los demas miembros de la corporación y 
en virtud de la nota que V. E. se sirvió 
pasar con fecha 16 del mes de setiembre 
próximo pasado pidiendo' conocimiento 
sobre los montes públicos eic. tengoel 
honor de informar : 

Que 'a mas de otros informes que esta 
Junta con fechas anteriores ha pasado al 
Ministerio sobre diversos intereses públi- 
cos de e^te Departamento, reproduce y 
acrecienta los siguientes : 

Los únicos montes públicos reconoci- 
dos por tales en este Departamento son 
los dé las Idas. del Uruguay y el muy po- 
brísimo de maderas que tiene este pgido. 

Los demas montes de madera de corle 
y leña del Departamento, inclusos los de' 
las costas del Uruguay, los beneficia!) 4* 
usufructúan esclusivartiente los dueños ó 
poseedores de los campos, quienes per- 
miten ó niegan'el corte de ellos á los de- 
mas. 

Sin embargo que en muchos de ellos 
hay arreglo y economía eo los trabajos 
de corle, en ninguno han habido replanta- 
ciones. 

La madera de mas estimación que se 
encuentra en ellos, es el manaubá, espi- 
nillo, algarrobo, uvajai, laurel, sauce, 
viraré, lapacho, lapachillo, guayabo, aguai, 
molle, tala, sombra de toro ó coronda, 
canelón, timbó, sangre de drago etc. 

Las maderas de las Islas del Uruguay 


son inferiores en calidad á las de la costa, 
firme, llamadas blancas y de poca dura- 
ción parí las construcciones, suponienJp- 
se que como casi todas las Islas son ane- 
gabas, es per esta razón que las maderas 
son blandas é inferiores á las de tierra 
(irme. Sin embargo, se consume de ellas 
constantemente para leña, carbón, obras 
de construcción y cáscaras para curtir, y 
es grande la eslraccion que hacen los nu- 
merosos isleños que en tropas las frecuen- 
tan. Muchas de las islas están ya devas- 
tadas. 

Cualquiera tiene el derecho de arribar á 
ellas, cortar cuanta madera quieran sacar, 
cáscaras, y beneficiar carbón, leña. etc. 
y que venden al cabotaje de Montevideo y 
Buenos Aires. 

El usufructo de dichas islas exige ser 
reglamentado, no solo por el valioso usu- 
fructo que las municipalidades podrían sa- 
car de ellas, sino impedirlos destrozos y 
cuidar de su replantdcion, con arboles de 
clases selectas de construcción. 

El Gobierno del Entre Ríos ha regla- 
mentado las islas que dice le pertenecen, 
y las tropas de trabajadores en ellas pa- 
gan una licencia porcada carrada de leña 
ó carbón y e! ciento de palos que estraen. 
Esta recaudación la realiza aquel Gobier- 
no por medio de balleneras que recorren 
la costa enlrcriana y sus islas, vigilando 
el contrabando, los trabajos que en ellas 
se hacen, y recaudando los derechos de 
reglamento. - 

El archipiélago déoslas es considerable 
y la designación de las que deben pertene- 
cer á cada pais, solo podría hacerse por 
una demarcación oficial, previo el tratado 
de deslinde que es indispensable, y bajo 
la base la mitad, de las aguas , porque las 
canales son diversas y algunas mudables 
en los grandes aluviones ó crecientes. El 
fondo del Uruguay en su mayor parte es 
de arena. Sin embargo el Gobierno en- 
treriano no ha necesitado de tal deslinde 
para señalar islas*que dice le pertenecen, 
reglamentarlas, usufructuadas y vigilarlas, 



cuidando de su conservación y del contra* 
bando por medio de las dichas balleneras, 
único medio acertado de perseguirlo efi • 
cazmenle. 

Por talla de un sistema guarda-costa 
fluvial, nuestras islas quedaián desvasla- 
das pronto; la estraccion de las maderas, 
leña y carbón de las islas y costas firmes 
se hará fraudulenta é impugnemente, y el 
contrabando de mercancías se hará comq 
hasta aquí, con facilidad. 

Se hace necesario, en virtud de los pro- 
ductos diversos de las islas y costas que se 
elaboran en sus montes, fijar él derecho 
de estraccion y las licencias de las tropas 
de trabajadores y reglamentar á estos: re- 
glamentar la recaudación, disponer la re- 
plantación, organizar la vigilancia y visita 
de ellas por medio de balleneras armadas, 
bajo la doble dependencia de las Juntas y 

Receptorías, 

Cree esta Junta, en vista del estudio que 
tiene hecho, que cinco balleneras bien do- 
tadas y servidas , bastarían para guardar 
nuestras costas desde Martin García á la 
barra deI Cnarein; y en tal caso se podrían 
quitar los guarda- costas, que como son y 
están hoy, mas bien fomentan el contra- 
bando qué lo. persiguen, . 

Siente esta Junta no poder por ahora 
completar este informe con un cuadro de 
la producción. y producto de estos montes, 
sus gastos de beneficio , un proyecto de 
arancel de impuesto y gastos riel servicio 
lluvial que se hace necesario. Pero todos 
estos dalos le seria fácil al SuperiorGo- 
bierno adquirirlos por los informes que 
puede dar la Legación Oriental del Entre* 
Ríos, y Iqs que acertadamente daría nuestro 
cabotaje, que compra y vende los produc- 
tos de nuestros montes. 

Es cuanto por ahora se ofrece á esta 
Junta informar sobre el objeto que motiva 
es»a nota. 

Dios guarde á V. E. muchos años. 

Federico Aberagiuri. 

José R, Caíala, secretario. 
Exmo. Sr. Ministro de Gobierno y Rela- 
ciones Esteriores, Dr. D. Joaquín Re- 
quena. 


Junta Económico! 

Administrativa^ 
del departamento ) 

Tacnarembó octubre 9 de 1856. 

Al Exmo. Sr. Ministro de Gobierno y 
Relaciones Esteriores, Dr. D. Joaquiu Re- 
quena. 

Recibió esta Junta la nota de V. E. del 
15 del próximo pasado, cuyo contenido 
manifiesta los deseos del Superior Gobier- 
no con respecto á los montes de la Repú- 
blica. Y en atención á que observa esta 
Junta ser este ramo del todo improductivo 
actualmente en razón á la posición topo- 
gráfica de este deparlamenio, se concreta 
la Junta á decir á V. E. lo siguiente: 

Los innumerables arroyos que cruzan el 
territorio de esta parte del pais se hallau 
coronados de grandes montes, cuyas ma- 
deras en su mayor parle solo se consumen 
para la fábrica de las chozas de la campa- 
ña y también en leña de quemar; hay tam- 
bién, pero ya 'a mas remota disiancia algu- 
nas maderas fuertes para la covstrucciou 
de diferentes muebles, carretas y oíros 
objetos; mas siendo notable la escasez de 
brazos que siente este departamento, está 
completamente inutilizado aquel ramo de 
industria; conviniendo por consiguiente y 
mucha mas barata introducción del pino y 
cedro, única madera de que se hace un uso 
muy general. 

Los montes abundan de tina manera 
prodigiosa, principalmenie en la costa del 
grande Rio Negro, y los arroyos Tacna* 
rembó chico, que corre á las orillas de esta 
villa, Tres Cruces y Tacuarembó grande; 
cuyos tres grandes arroyos, bordados de 
montes continuados en toda su ostensión, 
van á concluir sobre su misma desembo- 
cadura en el Rio Negro. 

Subiendo' nías al Norte de los puntos 
mencionados, se hallan también los arroyos 
de segundo órden Carpintería, C.uñipii&y 
Yaguiri; estos y otros pocos mas bastante 
montuosos con algunas buenas maderas, 
pero de poco consumó por las distancias, 



Ala parte Sud -Oeste «le esta villa tienen 
su curso los arroyos Tranquera, Batovi, 
Arroyo Malo y otros de igual abundancia y 
menores, en cuya esten ion no interrum- 
pida se continúan las cadenas de abundan- 
tísimos montes; los cuales, al parecer de la 
Junta, formarán la riqueza mas importante 
de este territorio, toda vfz qne el Supe- 
rior Gobierno mas. desembarazólo de lá 
opresión actual de recursos pecuniarios 
pueda promover una de las mas grandes 
empresas, como es la navegación del Rio 
Negro,, á fin de dar con ello un impulso in- 
calculable á los tres departamentos Merce- 
des, Tacuarembó y Cerro Largo. 

Hasta entonces no entreve la Junta como 
pudieran aplicarse prácticas convenientes y 
económicas que hagan productivo este ira- 
portante ramo, rítan lo un oficial aprendiz 
de carpintería cobra boy dos pesos diarios 
de su trabajo, atento a la falla de inmigra- 
ción industrial y piesenle despoblación. 

Los montes se aumentan considerable- 
mente desde qne, como sucede en países 
muy populosos, no son destruidos por mu- 
chos millares de brazos, que sacan de este 
ramo de la riqueza pública el fruto de mu- 
chas y laboriosas industrias, con grandes 
ventajas también del fisco. 

Es por estas rizones, Exmo. Sr., que 
la Junta entiende., que para esta parle de 
la República seria infructuoso cualquier 
gravamen sobre el indicado ramo, y su in- 
significante pioduclo de casi solo la leña 
de quemar, de ninguna importancia aplica- 
ble á cosa de algún interés. Bien recono- 
ce la Junta la importancia de este pensa- 
miento del Superior Gobierno de legislar 
sobre materia tan importante, que si bien 
en este departamento no puede surtir be- 
néficos resultados, por razón de la localidad 
y despoblación, no así ciertamente en los 
departamentos del litoral, los cuales ofre- 
cerán considerables ventajas al país, resul- 
tantes de la aplicación de una ley sobróla 
raáteria. 

Sin embargo de lo espuesto, esta cor; 


poracion se propone tomar todos los cono- 
cimientos que le puedan suministrar per- 
sonas inteligemes; los cuales, con otros 
detalles de este cuerpo municipal, serán 
elevados ‘a V. E. para conocimiento de la 
Superioridad, 

Dios guarde ! a V. E. muchos años. 

Manuel Ruiz. 

Miguel Yofre, secretario. 

La Junta E. A. del í 

departamento. ) 

Minas, noviembre 8 de 18a6. 

Habiéndose ocupado de la circular que 
recibió de ese Ministerio, fecha lorie se- 
tiembre próximo (lasado, trató del conteni- 
do de ella sobre montes en ¡unta general ; 
mas considerando el asunto muy trascen- 
dental, se invitó al gefe político y dertia3 
autoridades locales, é igualmente algunos 
vecinos de aquellos mas capaces de ayudar 
á ilustrar sobre la materia. Después de emi- 
tirse varias opiniones, la corporación, de 
conformidad á su reglamento,' ¿e reservó 
dictaminaren particular, y por unanimidad 
de opiniones resulta : — q ie no vemos pre- 
sentemente la oportunidad'de una medida 
sobre montes, la cual lleve por inmediato 
resultado declararlos de propiedad pública. 
Creémoslo asi por cuanto cualquier dispo- 
sición á este respecto, necesitaría hacerse 
observar con las debidas restricciones de la 
ley, para evitar las arbitrariedades de que es 
susceptible; y que apesar del derecho de pa- 
tronato del poseedor, acudirán á centena- 
res á llevar cuanta leña y madera creyesen 
convenirles, sin pagar un resl ; lo qne no 
podría evitar el patronato del monte, ni 
menos la autoridad policial, que actual- 
mente es impotente: lo que está plenamen- 
te prohado, visto los repelidos robos de ga- 
nado vacuno, ovejas, caballos y muías que 
cotidianamente presenciamos, pues yá los 
ejemplos son de grave carácter entre los 
perpetradores de robos, y la policía que ha 
querido reprimirlos. 



tos vecinos poseedores de mótiles han 
comprado sos campos por dóble valor dé 
los que rio réurtén la condición dé tenerlos; 
y no es regular que habiendo perdido un 
propietario todas süs haciendas en la pasa» 
da guerra, á quien soló le quedó parte dej 
monte que posee se le prive del dominio 
independiente, sancionado por la costum- 
bre y posesión pacífica en tan dilatada serié 
de años. Eu esté departamento, muy espe- 
cialmente, se han reducido los montes con 
el trabajo de quemar para la cal, y por esa 
misma disminución es uno de aquellos pun - 
tos del país en que la medida proyectada 
gravaría de un modo sensible la propiedad, 
en consideración á que casi todos los docu- 
mentos de propiedad espresan con especia- 
lidad : “el campo con sus montes costane~ 
iros, pastos y aguadas.^ 

La Junta considera mas oportuna la de- 
terminación siguiente, y que de conformi- 
dad á lo que pide V. E. la propone. 

Que se suspenda la medida^ Ó se 
aplace la ley que débá declarar propiedad 
pública los iriónlés silvestres: al ¿Henos por 
ahora. 

2. ° Que sé obligúe por una ley espé- 
cial ! a todos los que vivan en costas de ar- 
íoyos, á plantar en las estaciones conve- 
nientes^ Un número de ba rejones y esta- 
cas suficiente al resultado de progreso en 
esta riqueza territorial. ' 

3. ° Dichos propietarios de montes* 
deben sér Obligados a proporcionar gratis, 
barejones y demás necesario de árboles dé 
plantío que tuviesen en ellos. 

i.° Los mismos serán obligados á dar 
á sus vecinos, cuatro linderos mas inme- 
diatos, la madéra precisa para las prime- 
ras quince varas de rancho qué formen, 
parajiabitarescltísivamenle; debiendo ven- 
derles las demas hasta el completo de la 
otra primer población, á precios conven- 
cionales. 

5. ° Establézcase una mulla de consi- 
deración á los contraventores del art. 2. ° 
especialmente. 

6. ® Impóngase á los propietarios de 


montes anualmente, un derecho sobre ellos 
con arreglo al doble de la Contribución 
Directa, y para ello sométase á tasadores, 
por medio de una comisión compuesta del 
Teniente Alcalde y dos vecinos del parti- 
do, nombrados por la Junta. 

La corporación, ha creído este, uno dé 
los medios de dar cima á la idea de pro- 
greso en los montes con provecho del Go- 
bierno, respeto á la propiedad, y bene- 
ficio público bien entendido; de otro mo- 
do, lejos de progresar esa riqueza territo- 
rial la veríamos desaparecer rápidamente. 
Todo lo que propone la Junta es, sin per- 
juicio que después de pasar quince ó vein- 
te años, Cuando el aumento del plantío 
hecho en tan largo periodio diese sos re- 
sultados competentes, tuviese lugar la me- 
dida que hoy no tendría el efecto debido, 
Consecuencia déla escasez de maderas que 
despierta el interés del dueño de monte y 
del que no Id és.- 

Exmo. Señor: estas son las ideas de la 
Junta, fundadas en el estudio práctico dé 
los Departaménlos de campaña, y que se 
apresura á comunicar al Gobierno por con- 
ducto de quien corresponde, para quéré- 
siielva según convenga al futuro porvenir 
de la República. - * 

Dios guarde á V. E. muchos años. 

Antonio Machado. 

Presidente. 

Timoteo H. Rodríguez. 

Secretario. 

Áb Exmo. Sr. Ministro de Gobierno y Re- 
laciones Esteriores 

Gefatura del departa- i 
mentó de Florida. } 

Consecuente con la circular que envia 
V. E. de fecha 28 de Enero, y referente h 
otra que se remitió en 15 de setiembre del 
año pasado, tocantes ambas á los datos* que 
el que suscribe debe remitir al Superiot Go- 
bierno sobre los montes públicos, que hasta 
ahora me ha sido absolutamente imposible 



80 


lomarlos porlos entorpecimientos quehasta 
hoy tiene este departamento, pero deseoso 
de cumplir en un tanto, espero desde ahora 
que V. E. me permita decirle mi parecer á 
aquel respecto, y es el que esos montes sean 
arrendados ó vendidos á los patronos que 
hoy los tienen, no obstante del mas acer- 
tado juicio de V. E. sobre el particular. 

Ahora bien; para yo conocer debidamen- 
te todos sus datos debo hacer un viage a 
campaña, con el fin de tomarlos práctica- 
mente; porque de otro modo creo imposi- 
ble se puedan conseguir con toda propie- 
dad; para cuyo efecto, y en vista de esa ne- 
cesidad, me apresto lo mas breve posible 
para salir en dirección á los parages donde 
los he de tomar, y tan pronto como los ten 
ga los pasaré á V. E para los fines consi- 
guientes. 

Dios guarde á V. E. muchos años. 
Florida, febrero 3 de 1857. 

Faustino López. 

AI Exmo. Sr. Ministro de Gobierno y Se- 
efélarío de Estado, Dr. D. Joaquín Re- 
quena. 

^ ■« 868 3 1 » 1 

Departamento J 
de policía. ) 

Maldonado, febrero 4 de J857. 

No habiendo sido posible espedirse esta 
oficina como deseaba por la falta de los co- 
nocimientos que se le habian pedido sobre 
los montes públicos, lo hace ahora que le 
ha sido posible reunirlos. 

En los arroyos de Maldonado, San Car- 
los, Malaojo, Cañas, Valle, Alferes, José 
Ignacio, Garzón, Siete Cerros, Don Carlos, 
Chafalote, Pan de Azúcar, Solís Grande y 
otros de poca importancia, que cruzan el 
departamento, están regularmente pobla- 
dos de monte, y el producto que se puede 
sacar de ellos es- fagina y leña, y en algunas 
parteas postes y cercos para corrales. Los 
rio%5an Luis y San Miguel tienen poco 
monte por estar bastante arrumados ; el 
producto que puedendar á mas de leña y fa- 


gina es de algunos postes mayores, que de 
los otros arroyos enumerados. 

El de Cebollatí es el mas montuoso de 
todos, de él se pueden sacar maderas 
para techos de paja, ejes para carretas, yu- 
gos, arados y otras obras de poca coasis- 
tencia y longitud. 

De los arroyos nombrados se venden car- 
radas de li ña, fagina y algunos postes aun- 
que raros ; el precio de ellas es de tres pe- 
sos á tres patacones, según la pstacron. 

Para la cboservacion y aumento de estos 
montes seria buena forma reconocer como- 
patronos de los montes públicos á los due- 
ños de los terrenos limítrofes, con obli- 
gación de administrarlos de un modo 
que evite el esterminio y propenda al 
aumento, quedando obligados los patro- 
nos á vender para el consumo de la pobla- 
ción la carrada de leñad fagina á un precio 
moderado; debiendo los patronos compen- 
sar al público con abonar un impuesto 
anual del modo siguiente : sobre el valor 
en que se tase el monte satisfacer en el pri- 
mer año el uno por eiento , en el segun- 
do dos y en el tercero tres, que se fija- 
ría como impuesto para lo sucesivo, si et 
casó no demandase otra cosa. 

Estos son los conocimientos que el in- 
frascrito puede remitirá V. E. sobre los 
montes del Departamento, los que somete ú 
la consideración del Superior Gobierno. 
Dios guarde á V. E. muchos años. 

JoséR. Villagran. 

Al Exmo. Sr. Ministro de Gobierno y Rela- 
ciones Esteriores, Dr. D. Joaquín Re- 
quena. 

Junta E. A. del J 
de partamento. $ 

Maldonado, febrero o de 1 837. 

La falta de datos ciertos que tenia esta 
corporación, ha sido causa de no haber re- 
mitido antes los conocimientos que se le 
han pedido sobre los montes públicos; hoy 
que ha logrado reunirlos lo hace del modo 
siguiente. En los arroyos de Maldonado, 



San Carlos* Malaojo, Cañas, Valle, Alférez, 
José Ignacio, Garzón, Siete Cerros, Dou 
Carlos, Chafalote y algunos otros mas de 
menos importancia que cruzan el departa- 
menlo , están regularmente poblados de 
montes, y el producto que se puede sacar 
de ellos es fagina y leña, y en algunas par- 
tes pastes como para cercos, heras y cor- 
rales. 

Los ríos San Luis y San Miguel tienen 
poco monte por estar bastante arruinado: 
el producto que pueden dar es á mas de la 
la leña y fagina algunos postes mayores que 
los que se pueden sacar de los arroyos enu- 
merados. 

El de Cebollalí es el mas montuoso de - 
todos ; de él se puede sacar madera para 
casas de techo de paja, ejes para carretas, 
yugos, harados y algunas otras obras que 
exijen maderas de poca consistencia y lon- 
gitud. De los arroyos nombrados se ven- 
den carradas de fagina, leña y algunos pos- 
tes, aunque raros; el precio de las primeras 
en los pueblos es de tres pesos á tres pata- 
cones y aun mas, según la estación. 

Para conservar y aumentar estos montes 
parece seria buena forma reconocer como 
patronos de los montes públicos b los due- 
ños de los terrenos limítrofes, con obliga- 
ción de administrarlos de un modo que evi- 
te el eslerminio y propenda al aumento, 
quedando obligados los patronos á vender 
para el consumo de la población la carrada 
de leña ó fagina *'a un precio moderado. 
Debiendo los patronos compensar al públi- 
co con abonar un impuesto anual del modo 
siguiente. Sobre el valor en que se tase el 
monte satisfacer el valor en el primer año 
del uno por ciento, en el segundo el dos y 
en el tercero el tres, que se fijaría como 
impuesto para lo sucesivo, si el caso no de- 
mandase otra cosa 

Estos son los conocimientos que esta 
Junta puede prestar sobre los montes del 
departamento, ios que somete á la cousi* 
delación del superior Gobierno. 

Dios guarde á V. E. muchos años. 

Juan Manresa. 

FelipeS. Vázquez, secretario. 

Al Exmo.JSr, Ministro de Gobierno. 


Gefalura de policía ( 
del departamento. ) 

San José, febrero 7 de 1857. 

El que firma ha recibido la nota de V. E. 
del 28 del próximo pasado, recordatoria de 
la que le fue circulada en setiembre último, 
en que V. E. á los fines espresados allí se 
servía pedirle dalos relativos al estado y 
situación de los montes, de las causas que 
contribuyen á su ruina ó mejora, forma de 
su administración, clases de faenas que se 
practiquen en los mismos destinos 'a que 
puedan dedicarse sus productos, impues- 
tos con que sean capaces de afectarse y 
demas peculiaridades, cuyo conocimiento 
ofrezca algún interés. 

El que firma ha sen tido vivamente tener 
que comunicar á V. E. con tanto retardo 
los dalos significados; pero habiéndole sido 
necesario para adquirirlos exactos pedir 
los informes conducentes que le llegaron 
con atraso, invenciblemente no pudo antes 
satisfacer la órden superior espresada. 

El infrascrito al llenar ahora esa misma 
i órden superior, espera que el Exmo. Go- 
bierno instruido de las causas que lo pro- 
dujeron, hallará éscusable la morosidad de 
su cumplimiento. 

Los bosques principales que comprende 
este Departamento están situados sobre 
la margen derecha de Santa Lucia Grande, 
la izquierda del Yí y una pequeña parte 
de la del Rio Negro con un trayecto sobre 
aquel de diez y nueve leguas, y sobre es- 
tos de veinte y cuatro próximamente. 

El Sarandí Grande, Maciel, Porongos, 
Marinclio tributarios del Yí, el Arroyo 
Grande del Rio Negro, el de la Yirgen, d 
de San José afluentes de Santa Lucia, y 
los del Plata, Pereyra, Pavón, Cufré y 
otros menos importantes en una tercera 
parte de su curso por lo menos, tienen 
bordadas sus orillas de bosques mas ó me- 
nos valiosos. 

El decaimiento de los.montes que coltíf 
prende este territorio es sensible 
gresivo, su ruina es Ib en proporción dé 
la proximidad é improlancia de los focos 



de población. Allí conde esta és nume- 
rosa los bosques decrecen hasta tocar su 
pompleta destrucción. 

Las causas que influyen en su ruina son 
obvias. Mientras su goce es permitido á 
todos sin restricciones de ningún género, 
nadie cuida de su reproducción. Los cor- 
tes que se practican de ellos para leña, 
carbón y otros usos, por ser inmoderados 
e intempestivos y efectuarse sin miramienr 
toá su conservación, los despueblan. 

Los bosques que bordan el Tí y el Rio 

Negro, de una importancia muy positiva 
por la calidad y cantidad de árboles que 
comprenden, están mejor conservados, 
merced á la soledad que los cerca y á la 
distancia que los separa de los centros 
de población. Sin embargo el número de 
los consumidores se multiplica dia á día 
y es de temerse que aquellos valiosos bos- 
ques se arruinen per las mismas causas 
que determinaron la decadencia de los 
piros. 

t;4Ss uu consiguiente deducir que la ri- 
queza ten ¡tonal representada por los mon- 
tes públicos, tan valiosa como es, no solo 
está perjudicada por una decadencia las- 
timosa, sino que también se halla amena-?, 
zada de una absoluta ruina. 

El infrascripto cree que podrían salvar-» 
se y ponerse en camino de engrandeci- 
miento enhenándolos en favor de los pro- 
pietarios de ios campos adyacentes. Por 
ese medio se conseguirla multiplicar los 
motivos de su conservación y acrecimien- 
to; porquese identificaría con ese resulta- 
do el ínteres individual; y cuando la rique- 
za pública se baile bajo tal salvaguardia; 
ha adquirido entonces una garantia eficaz 
y de todos los momentos- 

Urgido por el tiempo, no puede el infras- 
cripto demostrar con mas estensas razones 
las ventajas que surgirían de la adopción 
del pensamiento que tiene el honor de in- 
dicó V. E. que parece tener sobre los 
«tf$$,que pueden escogitarse las ventajas 
d^encaminaese inmediata y directamente 
pbfin, y la de ofrecer una fácil ejecución. 


La sabiduría del Gobierno* sin embargo^ 
sabrá apreciarlo debidamente y resolver 
sobre este importante negocio con la cor? 
Jura que acostumbra. 

Para contestar á lodos los pontos que 
comprende la nota que lo ocupa, elinfras- 
cripto debe indicar á V. E. que los pro* 
duelos que puedan derivarse Me cualquier 
genero ríe impuesto sobre monlps, podrían 
dedicarse con mucha conveniencia á llenar 
las necesidades de cada localidad. 

El infrascripto tiene gnsto en manifestar 
al Exmo. Gobierno por el órgano de T. 
E. que sus conciudadanos agradecen pro- 
fundamente el interes que se loma por 
salvar la riqueza territorial, que representan 
los montes públicos, de la destrucción ab-, 
soluta que los amenaza, y que esperan de 
su patriotismo é ilustración resoluciones, 
adecuadas y eficaces para tocar aquel gran 
fin. ‘ 1 

Dios guarde á V. E. -muchos años. 

Francisco harriera. 

Al Exmo. Sr. Minitro de Gobierno y 
Relaciones Estertores, Qt, D. Joaquín Re- 
q uena. 

Junta Económico Admims-J 
trativa del Despatamento. J 

Esta corporación ha recibido la nota de 
V. E. fecha 15 de Setiembre del año ante- 
rior en la que le pide un conocimiento del 
estado y situación de lós montes, las can- 
sas que contribuyan á arruinarlos ó mejo- 
rarlos, Ja forma de su administración, la 
clase de faenas que en ellos se efectúan, el, 
destino que pueda darse á sus productos, 
los impuestos con que se puedan afectar y 
las demas peculiaridades que convenga te- 
ner presente, y en contestación el que fir- 
ma, Presidente de la Junta Económico del 
Departamento dice á V. E.: que el estado 
de los montes es el mejor en razón de que 
hasta la fecha, no se efectúan faenas de 
ninguna clase, y solo se sacan de ellos al- 
gunas maderas, para poblaciones, corrales, 
pie. y la leña para el cousufio: que las. 



causas que pueden contribuir a arruinarlos 
cree esta Junta será dejando que todos 
dispongan de ellos á su libre voluntad sin 
ninguna sujeción: que la que rontribuira 
á mejorarlos ó conservarlos será una ¡iñ- 
posición sobre el corte de maderas, leña 
y carbón que se introduzca á consumo en 
el pueblo, privando de ese modo el des- 
trozo de ellos, cuyos productos pueden 
destinarse á mejoras del Departamento. 

En este destino, Exmo. Sj\, los mon- 
tes no tienen valor ninguno basta la pre- 
sente en razón de que, de ellos no se es- 
traen maderas para afuera del Departa- 
mento, si se hace otra clase de negocio en 
ellos. 

Dios guarde a V. E. muchos años. 
Durazno, Febrero 9 de 1857. 

Eusebio Piriz. 

Al Exmo. Sr. Ministro de Gobierno y Re- 
laciones Esteriores Dr D- Joaquín Re- 
quena. 

Jefatura de Policía del í 
Departamento. ) 

El que suscribe, con el interés de pa- 
sar á V. E. el conocimiento á que se refie- 
re la circular de fecha 15 de setiembre del 
año pasado con fecha 5 del presente.se diri- 
jiópor medio de una nota á la .1. E. del 
Departamento en la que le suplicaba se 
sirviese trasmitir á osla Gefatura todos 
aquellos conocimientos de que ella pudie- 
ra informar respecto á los montes públi- 
cos, cuya contestación original el infras- 
crito tiene el honor áe adjuntar á V. E. 
El que firma, no juzgando el informe do 
la J. E , conforme con las exijencias de 
la circular, lia creído recabar mayores da- 
tos sobre el particular con las que Y, E, 
podrá llenar las miras del Superior Gobier 
no. Para ello Exmo. Sr. es preciso que 
el infrascrito pase en persona á las seccio- 
nes de campaña para informarse de por- 
menores que son de necesidad saberlos, 
á fin de que el informe que pretendo po- 
ner dentro de pocos dias en manos de Y. 


E.; vaya basado con lo que V. E. pide en 
la ya citada circular del 15. 

Para que V. E. tenga conocimiento de 
una cantidad de madera de construcción 
queen plaño de 1853 existía en osla Gefa- 
tura (en tiempo del ex-Gefe Político D. 
Estanislao Yillaurrela) y que fue puesta a 
disposición de la J. E. A. por orden del Mi- 
nisterio de Gobierno, adjunta remito á 
V. É. la contestación a una nota que con 
fecha 5 del corriente dirijíá la J. E. A. de 
este Departamento. Y. E. con su elevado 
y distinguido conocimiento sabrá valorar 
cuan necesario es exijir del Sr. Alburquer- 
que la devolución estricta de las. maderas 
del Estado, cuyas maderas el mismo Sr. 
Piris fue quien se las entregó en 1854. 

El que firma tiene el honor de saludar 
3l Sr. Ministro de Gobierno, á quien Dios 
guarde muchos años. 

Basilio Muñoz. 

Al Exmo. Sr. Ministro de Gobierno y Re- 
laciones Esteriores, Dr. D. Joaquín Re- 
quena. 

Departamento de Policia. 

Minas, Noviembre 12 de 1850. 

El infrascrito instruido de la circular de 
V. E. de fecha 10 de Setiembre último 
sobre el nuevo reglamento que el Superior 
Gobierno piensa formar para que sirva de 
norma en lo sucesivo á los habitantes del 
pais y sin embargo de comprender el que 
firma que sus ideas á tal respecto serán in- 
suficientes para llenar el grande objeto que 
tiene en vista la Superioridad, cree un de- 
ber acompañar también sus opiniones co- 
rrespondiendo así como le es posible á las 
esperanzas del Exmo. Gobierno. 

Antes de entrar el suscrito á vertir sus 
ideas debe tener presente V. E. que ellas 
serán basadas en la realidad que presenta 
la materia de que va á tratar y es por esla 
circunstancia que estóblece por pUnldfe 
generales — 

1.® Que los montes silvestres situa- 
dos en las costas de los arroyos y ríos que 



30 


riegan el territorio déla República son de 
propiedad pública. 

2. ° Que los árboles de la misma es" 
pede agrupados en los centros de los cam- 
pos á quedan la denominación de islas, los 
montes de plantíos y las leñas de las 
sierras, serán de propiedad particular y 
Icomo tales solo estarán sujetos a los im- 
puestos que tengan los demas intereses, 
que entrarán a integrar desde que se pu- 
blique la Superior resolución declarándo- 
os así. 

Sentados estos principios como lo en- 
tiende el suscrito, se permite entrar á dar 
las espiraciones que cree del caso para si 
es posible se tengan presentes por Y. E. 
antes de reglamentar definitivamente los 
derechos respectivos en los montes públi- 
cos y son los siguientes. 

i.° Que los montes en general son 
presentemente y de mucho tiempo aíras 
considerados por los propietarios de los 
terrenos limítrofes como propiedad suya 
corroborando esta persuacion las escritu- 
ras públicas de compras de esos terrenos 
que espresan venderse como propiedad de 
los particulares. De consiguiente, es mi 
parecer que el Gobierno debe entrar lenta 
y suavemente á hacer reconocer esos mon- 
les como de propiedad del Estado, locando 
los resortes que muevan el interés particu- 
lar á la vez que la conveniencia pública y 
del Gobierno. 

Declarados los montes de plantíos pro- 
piedad particular es claro que no se des- 
truirán; y por el contrarío, eso hará indu- 
dablemente que se adelanten los que exis- 
ten presentemente, y estimularán a plan- 
tarlos á aquellos que no los tengan, vinien- 
do a dar el resultado de que dentro de al- 
gunos años esos montes compongan una 
gran parte de los capitales del país. 

En cuanto á los montes silvestres, creo 
cetgeniente que se nombren patronos de 
ell«s, i los dueños de los terrenos limí- 
trofes, dándoles la mitad de lo que pro- 
duzcan esos montes y á mas las maderas 
de construcción para sus poblaciones, cor- 


rales y consumo. En recompensa á este 
beneficio, cuidarán de los montes como 
cosa suya y darán parte á la autoridad mas 
inmediata, siempre que alguno ó algunos 
ataquen esa propiedad. 

El derecho de patronato que se conce- 
da, debe durar tanto tiempo como sea el 
de la buena Administración y comporta- 
ciondel patrono, pudiéndosele suspender y 
dársele á otro, siempre que se conozca 
fraude ó despilfarro. Esto á mas de las 
penas á que están sujetos por las leyes, los 
que cometen tales delitos en la propiedad 
del Estado. 

A los patronos de estos montes, debe 
dárseles por los Jefes Políticos, una can- 
tidad de boletos- impresos y numerados, 
para siempre que vendan alguna carga de 
leñas ó piadoras, le entregue al conductor 
de dicha carga el espresado boleto, en que 
anotarán lo que han recibido por su im- 
porte, pondrán la fecha y lo firmarán ó lia- 
ran firmar á su ruego. El conductor de la 
carga luego que llegue al punto donde se 
dirige, enlregára ese boleto á la autoridad 
mas inmediata bajo responsabilidad, cuya 
autoridad remitirá á la gefalura política, 
al fin de cada semestre los boletos que re - 
ciba, y los patronos de los montes una 
copia del asiento, que al efectc llevarán en 
un libro formado por ellos, en que espre- 
sen los nombres de las personas á quie- 
nes se les haya vendido, lo que pagaron y 
la fecha en que se sacaron las leñas ó ma- 
deras de los montes á su cargo, con re- 
misión del dinero recaudado que corres- 
ponda al fisco, debiendo deducir previa- 
mente la mitad que les queda asignada. 
Dicha relación será confrontada conjos 
boletos entregados á los Gefes Políticos, 
quienes harán las observaciones convenien- 
tes y acusarán ante el Juez Ordinario del 
Departamento á los que cometan fraudes 
ó destruyan los montes en su provecho. 

Las cantidadas que se perciban en las 
Gefaluras procedentes de los montes se 
anotarán en cuenta corriente con los de- 
mas ingresos establecidos. 



Se llevará por las mismas gefaluras, el 
cargo correspondiente, de los boletos en- 
tregados a cada patrón de montes. 

En cuanto al estado y situación de los 
espresados montes silvestres, debe tener 
presente V. E. que los mas inmediatos á 
la población de esta villa, están casi des- 
truidos, desde la guerra que concluyó el 8 
de octubre de 1831, como son los de San- 
ta Lucía, Soldado, Casupá, Marmarajá y 
Penitentes; que donde se encuentran en 
mas abundancia son en los ríos Cebollatí 
y Olimar Grande, y los arroyos de Barriga 
Negra, Godoy, Gutiérrez, Laureles, Arro- 
yo Malo, Sauce y Corrales. 

Sóbrenlas causas que puedan contribuir 
á arrumarlos, solo considero el abandono 
en que están esas propiedades, y que con- 
tribuirá á mejorarlas el cuidado que se ten- 
gan en ellas por parte de los patronos. 

Respecto á la clase de faenas que pue- 
dan hacerse en dichos montes, creo que 
solo se deben considerar tales, las leñas 
que se cortan y rasgan para vender y el 
carbón que pueda hacerse de ellas. Cuyos 
trabajos son escasos por falta de brazos 
que se dediquen á ellos, en razón de la fa- 
cilidad que ha habido para proveerse el ve- 
cindario de esos combustibles, srn mayo- 
res gastos. 

Como destino de utilidad que pueda dár- 
seles a esos montes, no veo otros que los 
espresados en las faenas dichas. 

Esto es cuanto eree oportuno decir á V. 
£. el que firma sobre el contenido de la 
citada circular á que tiene el honor de con- 
testar, saludando á V. E. con su mas dis- 
tinguida consideración. 

B rígido Silveira. 

Exmo. Sr. Ministro de Gobierno y Rela- 
ciones Esteriores, Dr. D. Joaquín Ro- 
queña. 

Gefalura de Policía del Depar- J 
lamento de Soriano. j 

Mercedes, Febrero. 10 de 1837. 

El infrascrito ba recibido la nota de V. 


E. fecha 28 del pasado en la que se Sirve' 
exijirle los conocimientos que sobre mon - 
tes públicos pidió el Superior Gobierno en 
la circular de lo de Setiembre ultimo. S¡ 
no se han presentado ya á V. E. esos datos, 
no ha sido por olvido ni dejación del que 
susciibe, sitió por la imposibilidad en que 
se encuentra de poder espresarse con pro- 
piedad sobre una materia que le es abso- 
lutamente eslraña, en la que se versan pun- 
tos de lejislacion respecto délos cuales na- 
da entiende, pues aunque parece que los 
conocimientos que el Superior Gobierno 
quiere son independientes del derecho, la 
primera duda que se le ofrece es la de no 
saber ni ser idóneo para clasificar, cuales 
son los montes públicos á que se refiere la 
circular y el decreto de 8 de Febrero de 
1834. Partiendo quizas de un principio 
errado no será raro que lodo lo que va á 
decir sea fuera de propósito y que se es_ 
travie ofreciendo algunas ideas que no ven- 
gan al caso ni satisfagan !o que se le exije ; 
pero en el deseo de cumplir y apesar de la 
desconfianza con que lo hace, manifestará 
su modo de ver á este respecto sin em- 
bargo de comprender bastante bien que no 
se le pide una opinión sino ciertos detalles 
y nada mas y á ellos se limitaría si supiese 
de que montes se trata porque en el país ó 
no hay montes de propiedad publica, ó si 
los hay son todos los que bordean los rios 
y arroyos. Existe desde tiempo inmemo- 
rial una controversia entre los que son pro- 
pietarios de campos en donde hay bosque* 
y los que no lo son, sosteniendo los pri- 
meros que les pertenecen fejítimamente 
supuesto que es suyo el terreno y que negar- 
Jes la propiedad de los árboles que espon- 
táneamente se producen en él, sería igual á 
negarles su derecho respecto de los pastos, 
yerbas y demas; mientras que los otros 
agregan que todos los bosques situados en 
terrenos anegadizos sujetos á las inuiuk# 
nones de los rios hasta donde alcánüáft 
sus aluviones ó avenidasestraordinar¡is,s¿n 
de propidad pública y de uso común. 

Indispensable seria para cualquiera or- 



tananza ó reglamento especial que hubiera 
de darse, indagar el origen de esta eterna 
cuestión, que con frecuencia se debate 
antelas autoridades locales sin que estas 
sepan resolverla, puesto que se trata de 
tomar una resolución que concille los in- 
tereses públicos con el derecho de propie- 
dad y los intereses privados, y que parece 
llegado el caso de que se corlen estas per- 
judiciales desavenencias y cada uno sepaá 
lo que deba atenerse. 

Si por la lejislacion española, los terre- 
nos han sido enajenados reservándose el 
fisco la propiedad de los montes para uso 
de la comunidad, lo que importaría para 
esos terrenos una servidumbre pública, 
como la del tránsito ele. entonces el de- 
creto de 8 de febrero de 1834, en vez de 
decir en el artículo 1.® el patronato y 
protección inmediata de los montes de pro- 
piedad pública corresponde al propietario 
det terreno limítrofe — diría que correspon- 
día al propietario del terreno en que exis- 
tían. El espíritu de este artículo parece 
bien expreso en cuanto á dejar ¡lesos los 
derechos del propietario porque se refiere 
a montes que son linderos de terrenos á 
cuyos dueños se les acuerda el patronato, 
y esto se corrobora mas con el artículo 
8. 6 , en que se dice que los patronos pa- 
garán el seis por ciento anual sobre el va- 
lor tasado de los montes y su terreno : lue- 
go se considera del fisco el terreno en que 
yacen estos montes. Veamos ahora si 
hay montes públicos en terreno de propie- 
dad particular y si los hay en terrenos de 
propiedad pública. 

En el país se distinguen dos clases de 
bosques, los anegadizos que orillean ios.» 
ríos y arroyos que generalmente se les 
llama montes blancos porque sus made- 
ras aunque útiles para infinitos usos, no 
son de la mejor calidad por su corla dura- 
ba, y los montes altos como los de es- 
^jnillos, talas, algarrobos, ñandubaises y 
otros, siendo estos últimos los que dan la 
madera mas noble y útil por su iñeorrup- 
tibilidad. 


En cuanto á los montes altos ó de tierra 
firme que asi los clasifican, como sebailaii 
en las alturas enclavados en el interior dé 
los terrenos, nadie disputa el derecho á 
ellos y los propietarios lo usan de un modo 
perfecto: estos montes trabajados metó- 
dicamente en vez de destruirse se conser- 
van y aun se propagan cada vez mas. Loí 
montes anegadizos son los cuestionados y 
los que van en completa decadencia, por- 
que aun cuando los propietarios dé los ter- 
renos pretenden defenderlos, étimo ésta 
defensa está librada á su propia vigilancia 
y no a m parrada sino tolerada por las auto- 
ridades inmediatas, es con frecuencia bur- 
lada y ellos mismos fatigados de luchar con 
poco resultado contribuyen á su aniquila- 
miento contentándose con sacar el prove- 
cho del momentOí 

Los montes de los pequeños ejidos dé 
los pueblos y los de algunas islas ó islotes» 
que son los únicos que con propiedad pue- 
den llamarse públicos están destruidos; sé 
necesitaria bastante cuidado por medio si- 
glo para que se restableciesen. Después 
de estos, no hay otros en lerreuos de pro- 
piedad pública; los demas montes anega- 
dizos están en terrenos particulares comoi 
después se desmostrará. 

Si la propiedad de los árboles és inde- 
pendiente de la propiedad de la tierra qué 
los produce y los nutre, lo que parece un 
contrasentido: si hay leyes que asi lo de- 
terminan, en este caso no serian montes 
limítrofes como los considera el decreto 
citado de 1834 que se refiere á ias leyes dé 
la materia. Si leyes espresas no esceptuan 
los arboles del dominio del Sr. de! terre- 
no, no hay montes públicos eu terrenos 
particulares, y el pretendido derecho de la 
comunidad no puede tener otro orijen que 
la práctica viciosa seguida en las mensu- 
ras antiguas. 

Cuando en el siglo anterior y á principios 
de este se solicitaban terrenos, que los ha- 
bía en grandes estensiones por que la po- 
blación era rara, se les determinaba siem- 



— 33 — 


prelinderos naturales como ríos, arroyos 
y cuchillas. Para practicar la mensura que 
siempre ba sido de trámite indispensable, 
como entonces no había agrimensores de 
número; se servían de un piloto cualquie- 
ra que se sacaba indistintamente de un 
buque de guerra ó mercante, se le toma- 
ba previamente juramento por el Juez que 
presidia la operación, porque iba á desem- 
peñar una comisión especial respecto de la 
cual, ningún Compromiso tenia, no siendo 
matriculado al efecto, y después volvia k 
su buque y ásus viajes sin quedar sujeto 
a ninguna clase de responsabilidad; cir- 
cunstancia que los hacia complacientes y 
condescendientes hasta él infinito con los 
interesados, ademas de no poseer aptitu- 
des con que distinguir los terrenos útiles 
y los inútiles para el pastoreo, único des- 
tino que se les daba entonces. Agregábase 
á esto que era de practica escluir del área 
lodos los bañados, los montes bajos y ter- 
renos anegadizos: esta práctica servia per- 
fectamente bien á los intereses de los de- 
nunciantes por que con este prelcsto se 
dejaba fuera de mensura una estensa zona 
en todo el perímetro del terreno sobre las 
margenes de los arroyos que lo limitaban, 
y de este modo la superficie de que el fis- 
co disponia y cuya media anata pagaba el 
denunciante se reducía k la mitad ó menos 
de aquella de que el terreno se componia, 
de aqui resultaron las monstruosas sobras 
que comparadas con el lodo de cada uno 
de estos terrenos se hallaron déspues que 
el Gobierno admitió sus denuncias muy 
particularmente desde el año 1833 en ade- 
lante que los campos lomaron valor y se 
corrijió esa mala práctica y tan lejos de des 
perdiciarse nada en las mensuras, se ecoou 
comisabi todo eomprondiendo lo bueno y 
lo malo: asi lo ha practicado siempre el in- 
frascripto desde el año 1831 que ejerce la 
profesión de agrimensor llevando sus ope- 
raciones hasta el borde del cauce de los ar- 
royos litjderos, y asi también han hecho 
los demas agrimensores: bajo este sistema, 
legal de mensuras se haq dado desde aque- 


lla época todos los títulos de propiedad, por 
consiguiente no hay bosques en terrenos de 
propiedad pública, ni pueden hallarse li- 
mítrofes porgue estarán en el mismo caso 
con relación á los demas terrenos colin- 
dantes particulares también. 

Como las dichas zonas no eran pagadas 
por el denunciante quien respecto de ellas 
no era otra cosa mas que un malicioso de- 
tentador, el dominio lejílimo correspondía 
al fisco y este pudo haber declarado de uso 
común Jos bosques situados en ellas: acaso 
sea este el o lijen de la perpetua disputa 
que hasta hoy existe respecto de los mon- 
tes anegadizos; pero en este caso la faz de 
estas pretensiones debió cambiar com- 
pletamente, como es natural, desde que 
cambió la causa que las favorecía. 

Harto, Exmo. Sr., el que suscribe se 
ha dejado llevar del interes de que se sien- 
te animado porque sea de una vez dirimida 
esta malhadada cuestión que lautos sinsa- 
bores y desinteligencias produce entreve- 
dnos colindantes que debieran vivir en la 
mas perfecta armonía, yque la incertidum- 
bre del derecho que les asiste en cuapto 
al uso de los montes, les hace tener alter- 
cados y disgustos porque cada uno inter- 
preta ese derecho según su propia conve- 
niencia. Ahora adelantara ligeramente al- 
gunas ideas mas en el sentido de los cono- 
cimientos que se le piden quedando ya es- 
tablecido el estado y situación délos montes. 

La ruina de los bosques, viene de la li- 
bertad de usarlos la comunidad sin ningu- 
na restricción y en estaciones inoportunas 
en que los troncos se secan y el árbol no 
se reproduce. Su conservación, y eon el 
tiempo su adelanto, vendrá puramente del 
propietario, cuando éste considerándolos 
suyos y bailándose bastantemente apoyado 
en sus derechos, pueda defenderlos y es- 
pecular sobre el proverho-que su mejora- 
miento y nn uso prudente y melódico pttfe*. 
da ofrecerle. i t C ! ®V 

Ningún reglamento, níngiipa ordefiímza 
ni resolución gubernativa ser r á capaz de, sal- 
varlos. de su total destrucción, La mano 

% 



34 


creadora del propietario, el anhelo del que 
havinculado á la cosa sus esperanzas para 
el piopio porvenir y el de sns hijos, es el 
único y nadie mas, que tiene la facultad de 
conservarlos y fomentarlos. 

El Gobierno también puede contribuir 
ayudándole con la única parte que le cabe 
con su garantía y protección. 

La forma de su administración — Para 
dictarla era preciso empezar por decla- 
rarlos de propiedad pública, que seria lo 
mismo que decretar su exterminio : en és- 
te caso no podría ser otra que la determi- 
nada en el decreto de 8 de febrero, mas ó 
muios modificada, porque estos bosques 
diseminados en grandes ostensiones, si- 
no son los propietarios de los terrenos 
en que ellos se producen los encar- 
gados de administrarlos, no habría mo- 
do posible de hacerlo porque los mas no 
producirían sino en tal cual lugar, lo in- 
dispensable para costear un encargado de 
dirijir los trabajos propendiendo á su me- 
joramiento, y como las distancias son cre- 
cidas y las autoridades no podrían vigilar- 
los, imposible seria esperar un regular 
cumplimiento de esta clase de administra- 
dores que muy pronto los convertirían en 
provecho propio contribuyendo ellos mas 
quenadie'a su ruina, como baria también 
el propietaiio del terreno desdeque la cosa 
no fuese suya y solo se le concediese la 
facultad de administrarla. 

Faenas — Las de mas importancia délos 
montes blancos, son en los que están si- 
tuados cerca de los puntos de cstraccion, 
la leña y el carbón: de estos montes no se 
esporta nada mas, sin embargo que en es- 
tos pueblos y en las estancias se. aplican 
sus maderas á diferente? usos y ofrecen 
materiales para las habitaciones, sugecion 
de los ganados, instrumentos de agricul- 
tura, carros de transportes y muebles y 
otros mil objetos. 

jhkp algún tiempo que las islas del Rio 
Negro* estaban bajo la dirección de un tc- 
nfenlp ^Icalde encargado por la Junta E. 
A. quién arrendaba á los montarazes (tra- 
bajadores en ésta clase de faenas) una es- 
tensión determinada por cierto número de 


varas de frentes sobre la orilla del agua con 
todo eliondoque la latitud del monte per- 
mitía : éste arrendamiento era módico y 
formaba una pequeña renta de que la Jun- 
ta disponía. Estas islas de las cnaies las 
de algún provecho están enagenadas, ya 
no tienen sino arboleda nueva que solo 
sirve para el carbón y algunos usos su- 
balternos. 

Si no son estos arrendamientos que hoy 
parece no están en práctica, no es posible 
afectar los montes con otra clase de im- 
puestos. 

El que firma espera que V. E. se digne 
disimular, si en el deseo de ser útil al 
Superior Gobierna ha traspasado los lími- 
tes á que debiera haberse circunscrito se- 
gún el espíritu déla circular de lo de Se- 
tiembre. 

Dios guarde á V. E. muchos años. 
Joaquín Teodoro Egaña. 

Exmo. Sr. Ministro de Gobierno y Rela- 
ciones Eslerioret, Dr. D. Joaquín Re- 
quena. 

El Gefe Político del J 
Departamento, j 

Sallo, 18 de Enero de 1857. 

Al Exmo. Sr. Ministro Secretario de Esta- 
do en el Departamento de Gobierno y 
Relaciones Esteriores, Dr. D. Joaqui 11 
Requena. 

Conlrayendome á dar la solución debida 
á la circular de ese Ministerio de 15 de 
Setiembre próximo pasado no be podido 
combinar los informes que en ella se piden 
por que estoy en la incertidumbre de como 
debo clasificar los montes naturales de es- 
te Departamento, y es por esta razón que 
me permito suplicar á V. E. quiera ins- 
truirme sobre cuales son los montes que el 
Gobierno considera como públicos pues es- 
ta instrucción ser'a la base sobre que fun- 
daré mis informes y opinión. 

Dios guarde á V. E. muchos años. 

Diego Lamas. 

N. B. — En iguales términos contestó á 
la circular la Junta Económico Adminis- 
trativa del Departamento del Sallo. 



ANECSO SEGUNDO 


SOBRE! RECURSOS DEPARTAMENTALES. 


Junta E. A. del Depnrta-f 

mentó «leí Durazno. } 

Esta corporación fia recibido la nota 
de V. E. fecha 15 «leí pasado Enero en 
Ja que le hace saber que aproximándose 
el periodo de la apertura de las Honoi ables 
Enmaras, se hace necesario que esta Jun- 
ta informe a ese Ministerio á la mayor bre- 
vedad posible, sobre las necesidades loca- 
les del Departamento y de las rentas es- 
tablecidas ó quepueilan establecerse para 
subvenir á sus gas x tos; v para hacerlo el 
qnefirma, presidente de la J. E. A., em- 
pezará por decirle: que esta villa necesita 
de un templo mas cómodo y mas decente 
que el que sirve de tal; pues la casa cons- 
truida para escuela pública único edificio 
que hay destinado á celebrar los actos su- 
blimes de nuestra santa religión, a mas de 
tener lecho pagizo y estar espueslo por 
ello á una quemazón ü otra cosa semejan- 
te con lo que sufrirían cuando menos un 
gran deterioro las efigies de los santos, 
están amenazando ruina sus paredes y á 
mas es muy pequeña, y la población au- 
mentando de «lia en «lia, como se vé, ne- 
cesita de un templo «le mas eslension para 
que de ese modo este religioso vecindario 
vea con el debido desahogo celebrar el 
santo sacrificio de la misa, y los «lemas ac- 
tos que la religión santa celebra. Sobre 
esto pido : a V. E. la mas preferente aten- 
ción. 

Qtra de las necesidades mas premiosas 
que aquejan al departamento es la falla de 
una cárcel pública porque la que hay no 
corresponde al objeto por no tener esta 
mas que sus paredes. 

En este Departamento se necesita na 
agí imensor para mensurar y deslindar el 
égido «le esta villa. En este punto hay uno 
con quien la Junta tiene hecho arreglos 
sobre la mensura y deslinde siu que la 
Junta tenga que lucer ningún desembol- 
so paradlo, cuyo arreglo ya se lo ha co- 
municado á ese Ministerio y su contesta- 
ción está pendiente. La Junta espera que 


el Gobierno la faculte para efectuar el ar- 
reglo mencionado. 

Las rentas establecidas de que dispone 
la Junta, son las que produce el dn echo 
dep rlnmenlal, las cuales están afectas ai 
sostenimiento «le las escuelas públicas, 
pago «le sus preceptores y de las policías 
«leí Departamento. A mas pueden esta- 
blecerse las siguientes : 

Un impuesto sobre las maderas, carbón 
y leña qnese saque de los montes y se in- 
troduzcan á consumo en el pueblo. Un 
derecho sobre los efectos manufacturados 
que se introduzcan a consumo en el De- 
partamento. Un impuesto sobre chacras, 
quintas y solares que hasta la presente no 
pagan derecho alguno. El derecho de 
marcas que hace un espacio de años no 
se cobra en este Departamento. 

Al comunicar cuanto queda dicho, sa- 
luda la Junta atentamente hV. E. á quien 
Dios guarde muchos años. 

Durazno, Febreio 9 de 1857. 

Ensebio Piris , 

Al Exmo. Sr. Ministro de Gobierno y 
Relaciones Estertores Di\ D. Joaquin Re- 
quena. 

Junta Económico Ad- i 
minislrativa. ^ 

Tacuarembó, Febrero |9 de 1857. 

Al Exmo. Sr. Ministro do Gobierno y Re- 
laciones Esleriores, Dr. D. Joaquín Re< 
quena. 

En cumplimiento de lo ordenado en la 
nota circular de V. E. fecha 13 de Enero, 
ha dispuesto la Junta se conteste lo que a 
continuación se espresa: — 

Reconocido como está que los grandes 
bienes de un país consiste en la compulsión 
del progreso de las fortunas medioevo^ y 
que por el contrario es perjudicial á Iq&iifc 1 
lereses de la paz pública y del ónkii. mo- 
ral privilegiará la clase mas acomodada de 
la sociedad, por cuanto ésta, — aufique es 
siempre menos numerosa que la que vive 



36 


en la miseria,— tiende á tiranizar á.esia úl- 
tima la primera, labrándose así la cadena 
que enjendra el despotismo, parece por es- 
to que los Lejísladores se inclinaron siem- 
pre á dictar las leyes protectoras para au- 
mentar el número de los capitales media- 
nos; coartando con ciertas medidas el es- 
cesivo crece ó acumulación degrandes for- 
tuuas, y gravando lo menos posible aque- 
llas otras que se hallan en su primitivo au- 
mento. 

Por desgracia entre nosotros no ha suce- 
dido lo mismo. 

tJn comerciante ron un capital en jiro 
de 50,000 pesos paga igual tributo al Es- 
tado que aquel que trabaja con solo 2,000; 
resultando de tan estrema diferencia, que 
no puede haber competencia entre el gran- 
de y el pequeño, ni hay igualdad sino por 
el contrario, la clase mas rica se absorve- 
rá las fortunas del país en tanto que la 
pobre quedará reducida á la miseria. 

Igual parangón puede hacerse entre el 
comerciante y el hacendado. No hallamos 
razón para que el comerciante sea recarga- 
do con la contribución, con los impuestos 
departamentales, con la Patente de jiro y 
el derecho de pesas y medidas, miemlras 
que el hacendado que duplica su fortuna 
cada dos ó tres años, solo paga la contri- 
bución directa y parte de los derechos de- 
partamentales. 

Bien se ve que realmente no es el co- 
merciante el perjudicado con tales recar- 
gos sino el consumidor; mas se ve tam- 
bién que si el propietario de bienes raices 
y otros ramos industriales son consumido- 
res también de los productos comerciales, 
y sin embargo pagan su patente y ademas 
la contribución, no puede haber razón para 
que el estanciero no concurra igualmente 
con sus medios de satisfacer lás necesida- 
des del Gobierno. 

t-.Jkm razones sobredichas han inclinado á 
hPJñffta á solicitar de! Superior Gobierno 
que lói* gravámenes recaigan un poco mas 
sobre los hacendados y propietarios de bie- 
nes raices, estipulando el 4 por 1,000 al 


año de contribución directa, aplicada la 
mitad de aquella recaudación para los gas- 
tos internos del Departamento. 

Considera también la Junta de suma ne- 
cesidad que el Superior Gobierno se pene- 
tre bien de los gravísimos males que oca- 
siona la multitud de casas de campaña es- 
tablecidas en las soledades del desierto, 
bastando para considerarlo asi — 1.° la 
despoblación de las Villas con el alejami- 
ento del vecindario consumidor, y 2. ° el 
campo vasto abierto ál abijeato y demás 
robos que protejen y aumentan los nego- 
ciantes pequeños, y coa cuyo manejo ma- 
licioso é inmoral pueden aumentar su for- 
tuna. 

Fuera de las razones sobre demostradas 
sabe bien el Superior Gobierno, que de 
una medida tomada al respecto, resultarían 
muy saludables y poderosas conveniencias. 
Puede, por ejemplo, cobrarse en las po- 
blaciones el precio establecido por las Pa- 
tentes de jiro; en los pasos rematados de 
los rios y arroyos un valor doble de paten- 
te; — en los caminos reales por donde tran- 
sitan carretas, — pero á mas de una legua 
distante de un paso rematado, — un valor 
triple; y el cuadruplo, á las que corres- 
pondan á cualquiera lóéalidad dé campaña. 

Resulta entonces el hecho de centrali- 
zarse un tanto el comere<o y sus ventajas 
para la población; resulta la creación de 
nuevos pueblos en las costas; la impor- 
tancia incalculable dé los pasos remata* 
dos que daiían al Erario muy valiosas ren- 
tas; se harían importantes los montes por 
su elaboración industrial, y finalmente fo- 
mentando la población en Jas costas, y Ven- 
dría en seguida la navegación y la inmi. 
gracion continuada y conveniente. 

.El Gobierno Supremo de la República 
se lia de servir considerar que estas medi- 
das propuestas por la Junta no son la obra 
de teorías infundadas, ó cálculos puramen* 
te emanados del interes de aumentar los 
recursos para el sosten de la administra- 
ción del Departamento; aun sin necesidad 
de tales recursos, pediría y pide la ejecn- 



39 


cion de tales 'medidas, reclamadas por la 
generalidad de las opiniones, y exigidas 
para el fomento de los pueblos que, con 
la ausencia del comercio, se arruinan y 
eslonuan hasta un estado de miseria im- 
ponderable. 

Instrucción primaria .— Iíay dos Escue- 
las, Exmo. Sr., la de varones con 53 alum- 
nos y con 30 la de niñas. Se hallan ade* 
lantadas en cuanto lo han permitido la es- 
casez de sus recursos, pues Y. E. sabe que 
no se les ha provisto de los útiles, testos, 
y demas libros y objetos que son indis- 
pensables para una marcha regular. — 
Han carecido ambos establecimientos de 
los reglamentos necesarios para quesea la 
instrucción uniforme en el Estado; al me- 
nos no han sido remitidos para este De- 
partamento. 

Con poco sacrificio podrían proporcio- 
narse algunos muebles y libros para am- 
bas Escuelas, y conforme los recursos del 
país lo vayan permitiendo, esta Junta le 
hará presente á V. É. la necesidad de com- 
prar para éstos establecimientos dos casi- 
tas de poco valor. 

Crimen . — Para informar á V. E. pidió la 
Junta al Sr. Alcalde Ordinario un conoci- 
miento del estado del crimen en el Depar- 
tamento, según los datos oficiales del año 
5(j y an teriores, con especificación de nom» 
bres y calidad de delitos y crímenes, y no 
pudiéndose hoy realizar por la premura de 
tiempo, la Junta lo remitirá en la oportu- 
nidad. La mente de esta Corporación al 
pasar este informe es hacer notar al Supe- 
Tior Gobierno la multitud de presos que 
han escapado de la cárcel por razón de 
no tener una casa segura para depósito de 
dichos criminales. Si el Superior Gobier- 
no autoriza á la Junta para vender algunos 
terrenos de los propios de esta villa, con 
el objeto de construir una casita segura 
para cárcel, se evitarian los graves males 
que resultan casi siempre de la evasión de 
los presos. 

Agricultura . — Con particular agrado es- 


ta Junta participa á V. E. que la agricul- 
tura, íuenle abundante de la riqueza na- 
cional, se ha elevado en este Departamento 
á una altura de progreso admirable, con- 
siderado el poco tiempo que á ella se han 
dedicado los pobres labradores. De este 
resultado importantísimo se sigue, que en 
esta región de la República no hay men- 
digos que revelen á los tslrangeros la mi- 
seria que en otros países tanto aflige á la 
humanidad. 

Iglesia . — Con empeñoso afan inició la 
Junta el proyecto de la erección de un tem- 
plo, y en breve tiempo se procederá á co- 
locar su primera piedra. 

Contribución . — Resta solo á la corpo- 
ración demostrar á Y. E. las dificultades 
que se tocan para la recaudación de las 
rentas de la contribución; 1.°por ser 
muy corta la asignación de un G por 100 
al recaudador ; 2. c porque los hombres 
de la campaña son poco idóneos para de- 
sempeñar tales operaciones, y 3. ° por la 
resistencia que opone el vecindario para 
el pago de las cuotas. Todas estas razones y 
demas que se omiten para no cansará V. E. 
hacen creer á la Junta que el medio do 
obviar dificultades es, ó que se pague al 
recaudador un 10 por 100 sóbrelo recau* 
dado, ó que tal empleo lo desempeñe el 
mismo recaudador de los impuestos depar- 
tamentales. 

Resulta de todo lo espuesto que las ne- 
cesidades mas importantes del Departa- 
mento son, algunos muebles para ambas 
escuelas y sus libros necesarios; dos casas 
para las mismas y otra para la cárcel. 

El aumento de rentas, como se ha es- 
puesto, cree la Junta que debe consistir: 

1. ° en el precio de las patentes de giro y 

2. ° en la contribución del A por 1000; 
ademas puede imponerse un derecho s^las 
carretas y carretillas del tráfico deUftapgTn 
tomento, y otro á la posesión y téneacia 
de los sitios, quintas y chacras qqe se de- 
nuncian de los terrenos del E^Udd. 

Esto es lo que por ahoratse - puede ma- 



3S 


nifestar al Exmo. Gobierno de la Repú- 
blica. 

Dios guarde á V. E. muchos años. 

Manuel Ruis. 

Miguel Yofrc, secretario. 

Provecto de reforma déla Ley que ha es- 
tablecido el impuesto departamental en 
la parte que corresponde al art. 2. ° 
Por cada animal vacuno. . . 200 cents. 

Por ídem mular. , . . 200 « 

Por idem caballar. ... 50 « 

Por cada cerdo 100 « 

Porcada cuero vacuno. . .100 « 
Por cada cuero caballar. . . 2o « 

Porcada quintal de crin. . . 200 « 

Por id. id. lana común. . . 100 K 

Por id. id. merina y mestiza. 200 « 

Por cada carrada de leña que? 

se conduce en buques. ... ) ° 11 

Por cada fanega de carbón . 20 « 

Porcada ídem de cal. . . 20 « 

Por cada fanega de trigo. . . 80 « 

Por cada idem de maiz. . 40 « 

Por cada ton. de piedra, arena,) 

ó conchilla que se estraiga[ 50 « 

fuera del país ) 

Maldonado, Febrero 6 de 1857. 

FelipeS. Vázquez. 

V. ° B. ® — Manresa. 

Junta Económico j 
Administrativa. ) 

Paisandú, febrero 10 de 1857. 

El abajo firmado, presidente de esta cor- 
poración en su nombre, tiene el honor de 
adjuntar á V. E., en cumplimiento de la 
circular de 25 de Julio de 1856 y de V. E. 
fecha 15 de Enero á esta Junta, un proyec- 
to de rentas locales, para servir al pago 
del presupuesto departamental en lodos sus 
ramos administrativos (con esclusion de la 
sub -Receptoría), y atender á sus obras pu- 
blicas. 

■Como Y. E. notará, todos los ramos de 
imptféálos y derechos que se recaudan ó 
que están volados, así como los proyecta- 
dos, son puramente lócale s, y los primeros 
hasta ahora, en lo principal, forman parte 
de las rentas generales. La falla de una 


distribución equitativa en el sistema rentís- 
tico administrativo, el abandono en que 
han estado estos departamentos y la falta 
de cumplimiento al artículo 127 déla Cons- 
titución, indujo á esta Junta a buscar la 
cooperación de las otras Juntas de los de- 
partamentos de campaña, y en un día dado 
presentarse á la H. Asamblea pidiendo 
nuestra vida propia en el cumplimiento dé| 
referido artículo constitucional, y se votase 
la ley de que habla. 

Seguu consta á esta corporación, la ad- 
hesión de las Juntas de campaña fué unáni- 
me : los departamentos estaban heridos de 
un mismo mal: asi fué que el proyecto fi- 
nanciero del Superior Gobierno con este 
objeto en el anterior año, no solamente lo 
enaltece y glorifica sobre los demas ante- 
riores, sino que se lia adquirido una justa 
\ prestigiosa popularidad, con la gratitud 
de estos empobrecidos pueblos. 

Como balanza económica, al presentar 
el proyecto de nuevos impuestos que van 
á gravar mas la renaciente propiedad é in- 
dustria de nuestra campaña, corazoñ de ¡a 
riqueza pública, se propone la rebaja de un 
cinco por ciento á nuestra alta tarifa adua- 
nera. Esta rebaja la creo justa, provechosa 
á las rentas generales, disminuiría sino es- 
tirpa el contrabando, haciéndolo caro, au- 
menta ria considerablemente las ren tas adua- 
neras, y eqúilibraria ventajosamente con las 
tarifas vecinas. Y los contribuyentes á las 
contribuciones directas y los consumidores 
en general, tendrían una holgada compen- 
sación en esos impuestos directos, que aho- 
ra pagan ó pogarán, á mas de los indirectos 
de la tarifa aduanera. 

Llenada asi la disposición superior sobre 
tan importante negocio en los dalos que se 
piden, reitero á Y. E. las seguridades de mi 
respeto y consideración mas distinguida. 

Dios guarde á V. E. muchos años. 

Benito J. Chain , presidente. 

José R. Caíala, secretario. 
Exmo. Si'. Ministro de Gobierno Dr. D. 

Joaquin Requena. 



30 


Junta Económico Adminis-/ 
traliva de Paysandú. $ 

Proyecto de rentas Departamentales para 
el pago mensual de la administración 
general del Departamento , obras publi- 
cas etc. 

Rentas locales establecidas que el tesoro 
nacional dispone de ellas ó las recibe. 

' Derecho de corrales. (La Gefatura tiene 
la recaudación) 

Remate de pasages de rios. (La misma.) 
Dere. lio de patentes de giro. (La admi- 
nistración de sellos.) 

Derecho de loterías y rifas. (El remata- 
dor del ramo.) 

Derecho de pasaportes. (La Gefatura. ) 
Derecho de guías de campaña, torna - 
guias y guias generales. (La misma.) 
Destinado para la composición de las 
calles. 

Impuesto : matrícula de carros, carre- 
tas y carretdlas del trafico de la villa, se 
cobra por trimestres. (La misma.) 
Derecho de marchamo de pesas y medi- 
das. (Contraste.) (Idem.) 

Derechos de edificación y reedificación. 
(Idem) 

Derechos de carcelaje (idem) 

Multas, comisos y otros derechos de po- 
licía. (ídem.) 

Destinado por ley para obras de mue- 
lles y su conservación. 

Derechos de eslingaje, anclaje y arqueo. 
(La sud-Receploría,) 

Derecho de patentes de buques y licen- 
cias para traficar en las is.as. (La mis- 
ma.) 

Derecho de registro, establecido por ley 
de 4 de junio de 185o. (El Juzgado Or- 
dinario ó Escribanía por el Estado.) 
Herencias transversales. (Los mismos 
por el Estado.) 

El derecho de fábrica de la parroquia, 
legados, mandas y donaciones á la misma 
para servir á la obra y sosten del templo. 
(Hasta ahora no se ha tomado cuenta de es- 


ta administración, ni se ha conocido sín- 
dico en esta villa — se cree es la tercera 
parte de las rentas.) 

Rentas locales creadas por ley y apli- 
cadas al Departamento. 

Impuesto Departamental. (Recaudado 
por un empleado det Gobierno y distribui- 
do en la instrucción pública y policías.) 
Rentas de propios ó del común de la Villa 
de que dispone la Junta Económico Ad- 
ministrativa. 

Derechos al conceder posesión por denun- 
cias para poblar: solares de 50 varas de 
frente y 50 de fondo 3 ps. — Quintas, cua- 
tro cuadras cuadradas, 6 ps.: — chacras, 25 
cuadras cuadradas, ó 5 cuadras da frente 
y 5 de fondo, 12 ps. 4 rs. (Lo recauda 
la Junta- Se pasaron las cuentas ) 
Derechos del cementerio formado por 
el pueblo, según su reglamento aprobado 
por el Gobierno de 1 peso los párhulos y 
dos pesos los mayores y ocho patacones el 
local de cada bóveda. Los pobres de so- 
lemnidad gratis. (Se invierte su escaso 
producto en su conservación y liampieza.) 

El impuesto para la adjudicación en 
propidad, para siempre , acordada y con - 
cedido por el Superior Gobierno, sobre los 
solares, quintas y chacras existentes en la 
"Villa y su ejido, poblados y que se pue- 
blen (en virtud de ser posesiones) debién- 
dosé descontar lo que se hubiese pagado 
por la concesión de la denuncia: cuatro 
centésimos por vara cuadrada en los sola - 
res centrales de la villa: dos centésimos en 
los no centrales y dos pesos por cuadra 
cuadrada en las quintas y chacras dejando 
al arbitrio déla Junta, (asi dice el acuer- 
do del Gobierno) en rabajar lo que »e crea 
justo, en atención á la condición y situa- 
ción de los pobladores de las chañas. 
(Aun no se ha cobrado este impuesto va- 
lioso en atención á las circunslanc¡3S :i da 
pobreza general. Pero conviene que una 
ley lo ratifique oor razón de -derecho 
constitucional, y determine y reglamente 
este ramo en los ejidos de, Jos pueblos, 



40 


determinando también ios terrenos del 
común para pastoreos, caminos reales, 
aguadas etc. Cada Junta tiene su forma 
especial de proceder.) 

Renta adjudicada por ley á las Juntas 
Económico Administrativas para ser su 
producto aplicado á mejoras locales. El 
impuesto de barcaje, peaje y pontazgo crea- 
do por ley del 4 de Junio de 1855. (Aun 
no se ha presentado la oportunidad ni el 
caso de imponer impuestos.) 

Rentas nuevas á crearse con aplicación 
á las Departamentales : 

Se propone : 

1. ® El uno por ciento municipal sobre 
los efectos, sus valores de facturas manu- 
facturados que se introduzcan á consumo 
en el Departamento con cualquiera proce- 
dencia. (Lo que recaudaría la Snb-Recep- 
toria por comisión y en la campaña un co- 
misionado.) 

2. ° El uno por mil, cobrado á la par 
y del mismo modo que la Contribución Di- 
recta del 2 por mil; ó el dos por mil, si 
con uno no alcanzase á llenar el presupues- 
to departamental con los demas ramos. 
(Sobrado pesado seria sino se equilibrara 
con una rebaja en la tarifa de aduana. Se 
propone así, porque la Contribución Direc- 
ta está afecta al pago de la deuda.) 

3. ° Derecho de carreras de un cuatro 
por ciento pagado por los corredores ó 
contratantes de carreras de caballos en las 
que corriesen, al hacer la contrata, y cu- 
ya suma ó valor sea de cincuenta pesos 
para arriba. (Este impuesto se cobra en la 
Provincia del Rio Grande, como munici- 
pal.) 

4. ° Un impuesto scbre el beneficio en 
maderas, leña y carbón en las islas orienta- 
les del Uruguay; equilibrando con el esta- 
blecido por el Gobierno de Entre-Rios en 
sus ishfe. (Véase el Reglamento Enlreria- 
no sbbréf’ese tráfico en los artículos 5, 8, 
9, 11, 14, 15 y 17.) 

Con fecha 19 de Mayo de 1838 el Go- 
bierno pasó tftia circular á las Gefaturas 


sobre el beneficio de nuestras Islas é im- 
ponia un derecho por la .licencia* cobrado 
por la Capitanía de Puerto déla capital, 
á los buques que fuesen á cargar en ellas. 
(Su reglamento es necesaria para su dis- 
frute y replantacion de árboles de cons- 
trucción.) 

Restablecimiento del derecho de firmas 
en los Juzgados Ordinarios y la adjudica-* 
cion de la cuarta parte de los derechos de 
presentación de escritos que por ellos se 
pagan, para contribuir al sostenimiento de 
los gastos de la administración de justicia. 

El dos por ciento sobre billetes, que emi- 
tan los bancos establecidos ó por estable- 
cer, siendo entonces mas efectiva la in- 
tervención fiscal. 

Equilibrio Económico. 

Quita ó rebaja del cinco por ciento de 
los' derechos de importación en la tarifa 
aduanera para competir con las limítrofes, 
para combatir y concluir con el contra- 
bando, haciéndolo caro y utilizando asi mas 
el Estado en sus rentas aduaneras, no hacer 
onerosa la condición de los contribuyentes 
de impuestos y consumidores en general, 
pues económicamente con esa quita en la 
tarifa; sufragarán la contribución directa y 
otros impuestos holgadamente, sin que se 
grave la lenaciente riqueza de nuestra cam- 
paña y de la del país, que es la fuente. 

Quita ó rebaja de un real fuerte en los se- 
llos (2. " clase) . que actualmente sirven 
en la presentación de escritos en los juz- 
gados ordinarios. 

Trascripción del impuesto Entre- Riano en 

sus Islas. 

Art. 5.® Presupuesto déla tripulación 
de las embarcaciones de guerra: 67 pesos 
Entre Rianos por cada embarcación - — El 
del oficial, según su clase militar. 

Art. 8- ° Las licencias concedidas á 
los buques serán solo valederas por un solo 
viaje y el derecho se cobrará en razón de 
veinte y cinco centavos por tonelada— (2 
rls. fuertes.) 



41 


Art. 9. * Los buques que ao se ocu- 
pen especialmente de la esportacion de fru- 
tos de las Isl3s y llegasen directamente á 
estas para cargar leña ó carbón, solicitarán 
la licencia del gefe de la embarcación po- 
licial pagando el derecho de veii le y cinco 
centavos por tonelada de frutos que car- 
gasen — (2 rls. fuertes.) 

II. Los buques que cargasen sin licen- 
cia estarán sujetos por primera vez a 2o 
pesos de multa, por segunda vez á cien y 
á la tercera se impedirá la carga, descomi- 
sando lo cargado etc. 

De los leñadores y demas isleños. 

11. Todo individuo que tenga peone s 
para corte de leña, fabricación de carbón ü 
otros trabajos de esplotacion en las Islas 
sacará una licencia en la comaudancia mi- 


litar abonando el derecho de seis pesos 
cada seis meses. — La licencia contendrá el 
nombre de los empleados y estos deberán 
proveerse de papeletas cuyo costo serh de 
veinte y cinco centavos meusuales ó tres 
pesos al año. 

lo. Tuda individuo que esplolare por si 
mismo de las Islas ó costas del Rio de pro- 
piedad publica, tomará una papeleta valor 
de veinte y cinco centavos al mes ó tres 
pesos al año. 

Art. 17. Multas que se imponen por 
contravención etc. de 5 pesos ó 15 dias 
de trabajos públicos; por spgunda vez, do- 
ce pesos ó 3 meses de trabajos públicos y 
por terrera 50 pesos ó seis meses de traba- 
jos públicos con prohibición de ejercer su 
industria en dichas costas ó Islas. 


ANECSO TERCERO 

SOBRE Ii.l DEltfOlEIÜADA BOLSA. 


Tribunal Consular. 

Montevideo, Setiembre 2 de 1858. 

Exmo. Sr — El Tribunal de Consulado 
tuvo H honor de recibir la nota de V. E, 
fecha 28 del pasado Agosto, en la que se 
sirve pedirle cópia del estatuto déla Sala 
de Corredores de esta ciudad. 

Estacorpor 'cion no ha tenido conocim en- 
to oficial del establecimiento de la Casa de 
Corredores intrusos que forman la Bolsa, 
ni menos de su estatuto; y para llenar los 
deseos deV. E. ha recabado de uno de sus 
miembro; un ejemplar que tiene la honra 
de remitirá V E., asi como oíros dos de 
los reglamentos que rigen á los Corredores 
de número y marílimos, aprobados por el 
Superior Gobierno, y en práctica en la 
República. 

Llenando asi el Tribunal el pedido de V. 


E. tiene el honor de saludarle con su mas 
alta y distinguida consideración. 

Dios guarde áV. E. muchos años. 

Miguel Vi lardebó 
Jaime Crucet. 

Nicasio Balparda. 

Exmo. Sr. Ministro de Gobierno. 

Ministerio de Gobierno. 

Montevideo, setiembre 9 de 1856. 

Tenia entendido el Gobierno qne el Tri- 
bunal Consular había intervenido en la ins- 
talación de la sala de Corredores de Monte- 
deo, denominada Bolsa , y autorizado Sus es- 
tatutos; pero vanas operaciones ruinosas, 
ejecutadas en ese establecimiento,^ ejue lian 
alarmado á la población de esfa cuidad y 
principalmente al comercio, • llamaron la 

% 



4 » 


atención del Gobierno, que ha venido á 
saber por informes verbales de los Señores 
,del Tribunal, y por su ñola fecha 2 del cor- 
riente, que el tribunal no ha tenido ínter, 
vención en el establecimiento referido. 

Siendo el Tribunal quien espide el título 
a los corredores , y sometidos estos á re- 
glamentos especiales dietádns ¡sor el Tribu- 
nal, con aprobación del Superior Gobierno, 
aquella intervención es, no solo natural y 
propia sino también muy conveniente. Aun- 
que la asociación se compusiera de corredo- 
res intrusos, seria un motivo demás para 
que el tribunal no prescindiera de ella, 
puesto que, de conformidad con las leyes - 
y reglamentos vigentes, esa elase de Corre- 
dores no puede organizarse de ese modo 
para celebrar y autorizar transaeiones y ne- 
gocios que únicamente se permiten a los 
Corredores con título. Por otra parte, los 
estatutos mismos de la sala de Corredores 
hecen mas indispensable la ingerencia de 
la autoridad, siendo como son objeto de 
sus ne gociaciones los efectos públicos ó 
títulos de la deuda pública consolidada. 

El Gobierno reconoce la indisputable 
utilidad de esa ciase de establecimientos 
para facilitar y asegurar las operaciones 
mercantiles, ilustrando al comercio y ;.| 
público acerca de! estado y condiciones de 
los efectos negociables, y del crédito y si- 
tuación de los negocios; pero si eso su- 
cede cuando tales establecimientos se' ha- 
llan debidamente constituidos, faltándoles 
esta necesaria cualidad, los resultados son 
ruinosos y funestos. En esta ciudad como 
en otras, las operaciones á plazos sobre bo- 
nos de la deuda pública, lejos de contribuir 
al fomento de las relaciones comerciales y 
á promover la circulación de los valores 
dql Estado, sellan convertido en un juego 
P^ji^lieia! al comercio y al crédito de la 
deuda» con menoscabo de la moral social 
y del decoro del país. 

Espftyá, pues, el Gobierno que el tribunal 
del Coiisúl^do tome en seria consideración 
c $le asimto, y que cou audiencia del Síndi- 


co adopte las medidas convenientes para 
que cese el abuso, reglamentando rompe- 
tentcmente la asociación de Corredores. 

Dios guarde á los Señores del Tribunal 
Consular muchos años. 

Joaquín Requena. 

Al Tribunal Consular de Montevideo. 

Tribunal de< 

Consulado. ¿ 

Montevideo, Setiembre 25 de 1856. 

Exmo. Señor. 

El Tribunal Consular tuvo el honor de re- 
cibir la nota de V. E. fecha 9 del corrien- 
te, relativa á la llamada Sala de Corredo- 
res, al fin de la cual espresa, que tomando 
en seria consideración el asunto, espera que 
con audiencia del Síndico se adopten las. 
medidas convenientes para que cese el abu- 
so, reglamentando competentemente la aso- 
siacion de Corredores. 

El tribunal dió vista de ella al Síndico, 
y con su dictamen se reunió la junta con- 
sular, en la cual se acordó nombrar una 
comisión de su seno para formar un nuevo 
reglamento general de Corredores de núme- 
ro, en atención á que el vigente es ya de- 
ficiente, y no llena las exigencias de la ac- 
tualidad. Para este cargo han sido nombra- 
dos el Sr. teniente prior D. Juan R. Gómez 
y los conciliarios D. Benito Lombanlini y D. 
Andrés A.. Gómez, quienes ya se ocupan de 
aquel trabajo, que el tribunal teudrh el ho- 
nor de elevar á V. E. á su tiempo. 

La observancia de un buen reglamento 
para los Corredores patentados, cree el tri- 
bunal que evitaría la repetición de muchos 
de los abusos qtiehan tenido lugar, y que 
boy ya han disminuido, sino cesado total- 
mente, pues las transaeiones de la sala son 
yá muy poco importantes, según consta de 
jas publicaciones hechas por los periódicos. 

En cuanto á las operaciones ¡i plazo que 
sin drida convendría contener, esta cor|io- 
racion cree que es a V. E. á quien compe- 
tería por sí, ó de acuerdo cou el Poder 



Lejislalivo, dictar alguna disposición que 
dismieuyese los males de esa clase de tran- 
sámonos, yá que no sea posible hacerlas 
cesar del todo; pues siempre los aficionados 
á esos negocios de azar que pueden dar la 
fortuna por una simple alia ó baja en el 
valor de los efectos públicos, han de ha- 
llar los medios de eludir la ley, como ha 
sucedido donde quiera que por ella se han 
querido contener. 

Dios guarde á V. E. muchos años. 

Miguel Vilardebó — Jayme Crucet -Ni- 
casio Batparda. 

Exmo. Sr. Ministró de Gobierno. 

Montevideo, octubre 9 de 1836. 

Dígase á los Sres. del Tribunal Consiilar, 
que babiéndse establecido la sala do Corre- 
dores sin autorización, y ocupándose sus 
Señorías de un nuevo reglamento para los 
Corredores patentados, que evitará la repe- 
tición de muchos de los abusos que han 
tenido lugar , es lógico y legal el suspen- 
der entretanto las transaciones de dicha sa- 
la; y con tanta mas razón, desde que en 
ella funcionan como Corredores contra los 
reglamentos y disposiciones vigentes indi- 
viduos qne no son patentados. 

Rúbrica de S. E. 

Requema. 

Tribunal de i 

Consulado. ) 

Montevideo, Octubre 21 de 1836. 

Exmo. Sr. 

El tribunal Consular tiene el honor de 
csponer á V. E. que á consecuencia de su 
nota de 10 del corriente, procedió á hacer 
cesar, hasla nueva resolución, las transa • 
ciones sobre bonos de la deuda publica en 
Ja sala de Corredores, que sin hallarse auto- 
rizados, ejercían las funciones de tales. 

-Mas como si importa evitar que se repi- 
tan los males cansados por el juego que, 
sin tener por base valor alguno real, se 
hizo sobre las fluctuaciones ó diferencias 
en el valor de los efectos públicos, con- 


viene igualfifente dejar la posible latitud á 
los especuladores de buena fe en los títu- 
los de la deuda del Estado, el Consulado 
de Comercio, segundando 'las miras de 
V. E. espresadas al final de su nota de 9 de 
Setiembre último, tiene el honor de some- 
ter á su consideración, ias adjuntas dispo- 
siciones que á su juicio harían muy difícil 
que se rrproduje^n esas operaciones ficti- 
cias que tan perjudiciales han sido á los in- 
tereses generales, y muy particularmente 
alcomercio. 

Interin desempeña su encargo la comisión 
nombrada, según esta corparaeion lo par- 
ticipó á V. E. en su nota del 23 de setiem- 
bre para formular un reglamento de Corre - 
dores que llene las exigencias de la actuali- 
dad, el Consulado cree, que mandándose 
observar estas prescripciones, no presen- 
tada inconveniente el que se permitiese 
la reunión de personas cu la sala llamada 
de Corredores ó en otro punto para tratar de 
negocios en títulos de la deuda consolidada, 
asi como en cualquiera otra especie de va- 
lores. 

Como para que esas disposiciones fue- 
sen debidamente observadas, seria necesa- 
rio la sanción del Superior Gobierno, el 
tribunal Consular espera que V. E. se ser- 
virá tomarlas en consideración con el in- 
terés que gxige la naturaleza del asunto. 

Dios guarde á Y. E. muchos años. 

Miguel Vilardebó — Jayme Crucet — Ni- 
casio Balparda. 

Exmo. Sr. Ministro de Gobierno. 

1 . 0 En las operaciones sobre bonos 
solo podran mediar Corredores patentados. 

2. ° Ningún corredor, con arreglo á 

loque dispone la Ordenanza podrá hacer 
operación alguna por su cuenta. Los con- 
traventores serán multados á discreción 
del Tribunal. c 

3. ° Todo Corredor deberá dar á¿ ca- 
da interesado un boleto intervetydardelh 
operación, en que esprese la n¿ura!ezn y 
condiciones del negocio y léioirombres 
del comprador y vendedorycl •/. 



44 


K. ° Ningún Corredor podrá realizar 
operación alguna á plazo, en bonos, sin 
previo depósito del cuarenta por ciento, 
por parle del vendedor, en bonos, y por 
parte del comprador en metálico. 

5. ° El Corredor que contraviniese á 
que queda establecido, sera suspenso 

de su oficio, por el tiempo que determine 
el Consulado, é incurrirá Ademas en una 
multa de quinientos patacones, aplicables 
á la amortización de la deuda. 

6. ° El Tribunal Consular, no admiti- 
rá en lo sucesivo demanda alguna sobre 
operaciones practicadas en opoticion á es- 
tas disposiciones. 

Montevideo, 21 de Octubre de 1856. 

Vilardebó — Crucel — Ualparda. 


Ministerio de Gobierno. 

Montevideo, Diciembre 9 de 1858. 

No habiéndose presentado todavía el 
nuevo reglamento general de Corredores 
ofrecido por el Tribunal del Consulado, y 
conviniendo no retardar por mas tiempo 


las disposiciones reglamentarias sobre 
enagenacíon de títulos de la deuda conso- 
lidada, se aprueban los seis artículos pro- 
visionales acordados y propuestos por el 
Tribunal Consular en 21 de Octubre ulti- 
mo y que preceden a este decreto, regla- 
mentando las operaciones sobre bonos 
de l i deuda publica, pero con esclusion 
de la multa establecida en el articulo 5. ° 
que se entenderá soslituido en esa parte 
por la disposición de los artículos 16 y 21 
del reglamento vigente de Corredores á 
cuya disposición debe estarse en el caso 
de contravención á lo que determinan los 
referidos artículos provisionales, y debien- 
do entenderse igualmente que por el arti- 
culo 4. Q no solamente les es prohibido 
a los Corredores el realizar operaciones á 
plazos en bonos, sino también intervenir 
ó mediar en ellas. Comuniqúese al Tri- 
bunal Consular á sus electos y archívese. 

PEREÍRA. 

Joaquín Requena. 


ANECSO CUARTO 

COMISION CLASIFICADORA DE ESPE- 



Montevideo, Setiembre 18 de 1856. 

Hemos tenido el honor de recibir la no- 
ta que individualmente nos ha sido diriji- 
daporV. E. comunicándonos la elección 
que S. E, el Presidente de la República ha 
hecho de nosotros para integrar la comi- 
sión clasificadora de espedientes por per- 
juicios. 

El encakgo es muy ingrato, Sr. Minis- 
tro, sin embirgo reconociendo la necesi- 
dad imperios! de segundar en el puesto que 
a cada uno le toque los esfuerzos de la ad- 


ministración actual para reorganizar el pais, 
nos hemos decidido á aceptarlo — pero lo 
hacemos en la inteligencia de que la comi- 
sión clasificadora no tiene solo por objeto 
el exámen y calificación de las formas que 
revistan los espedientes, sinó principal- 
mente la investigación de la verdad, de la 
existencia délos hechos en que esas recla- 
maciones deben fundarse. 

La ley, a nuestro juicio, no lia pretendi- 
do crear un Tribuna] estraordinaríó para 
apreciar los procedimientos de ios Tribu- 



nales ordinarios, sino que ha querido mas 
bien crear un jurado de clasificación sin 
mas reglas para proceder que la qne.cada 
caso ¡«sugiera segnn su buen sentido y su 
conciencia. Una comisión clasificadora de 
ios hechos, y no de las formalidades del 
derecho. 

La comisión para llenar los fines de su 
creación debe pues considerarse autoriza- 
da para admitir y exigir las pruebas que 
juzgue necesarias según la diversidad y 
especialidad de los casos ai objeto de po- 
der formar y establecer su juicio de clasi 
ficacion. Se conformará ó no se confor- 
mara con la alegación de imposibilidad pa« 
ra presentar los títulos según lo determi- 
na el art. 2. c de la ley de lo de Julio, y 
re«olverá del mismo modo según el art. 
3. ° , todos los casos en que la ley de per- 
juicios no sea espresa y terminante admi- 
tiendo como dice la ley, 6 exigiendo, como 
no dice, pero como debe deducirse de esa 
misma facultad y de su espíritu, los justifi- 
cativos ó pruebas necesarias para hacer la 
clasificación. Clasificación, que, como lo 
espresa bien la palabra, no tendrá el ca- 
rácter de una decisión judicial, sinó el de 
dictamen de una comisión fiscal. 

Tales, Exmo. Sr., la inteligencia que 
damos á las leyes del caso en los puntos 
capitales, que han sido ya causa de dife- 
rencias en el seno de I? anterior comisión 
clasificadora, y la manera como compren- 
demos la misión que nos ha sido coufiada. 

Quizá eslemes equivocados, pero los 
antecedentes vergonzosos que dieron mé- 
rito á la creación de la Comisión, las dis- 
cuciones de las Cámaras y de la prensa 
con este motivo, garanten nos parece la 
exactitud de nuestra interpretación. 

Guiados solamente por el cumplimiento 
de nuestro deber y animados del espíritu 
mas fmparcial, nos complaceremos en hacer 
plena justicia á las reclamaciones justas, 
pero no dejaremos pasar el fraude en don- 
de creamos percibirlo por mas disfrazada 
que sea la falsificación y mas completo el 
simulacro de las formalidades legales. 


Dignóse V. E. al llevar al conocimien- 
to del Sr. Presidente de la República esta 
comunicación, manifestarle nuestra grati- 
tud por la honrosa confianza que le hemos 
merecido, sirviéndose V. E. aceptar las 
espresiones de nuestra mayor consideración 
y aprecio. 

Dios guarde á V; E. muchos años. 

Juan Tomas Nuñez. 

Tomas Vilhüba. 

Octavio Lapido. 

Exmo. Sr. Ministro de Gobierno y Rela- 
ciones Esteriores, Dr. D. Joaquín Re- 
quena. 

Ministerio de Gobierno. 

Montevideo, setiembre 23 de 1838. 

Resultando haber cesado la desintenjencia 
entre los Sres. de la comisión clasificadora 
de los espedientes por perjuicios á virtud de 
la renuncia de los que el Gobierno había 
nombrado: Que integrada dicha comisión 
con otros señores han manifestado estos 
la inlelijencia quedan á las leyes del caso 
en los puntos capitales que fueron la cau - 
sa de las diferencias anteriores en el seno 
de la comisión, y esa inlelijencia aparece 
con el asentimiento al menos tácito, de 
los demas miembros de la comisión: Que 
el Poder Ejecutivo resolvió en Junio pa- 
sado « que facultando la disposición de 
« 13 de abril último, á la misma comi- 
» sion para examinar si los espedientes se 
« hállan revestidos de las condiciones de 
« la ley ó si son fraudulentos, á ella le ¡n- 
« cumbe hacer la interpretación práctica 
« de la referida disposición que segura- 
re mente envuelve las facultades necesarias 
•« y supone el empleo de los medios conve- 
« nientes para llenar los fines del lejisla - 
« dor;» declaración que fué transcripta pl 
Cuerpo Lejislativo en oficio del 12 dermis-' 
mo Junio; que ha venido á ser céñíhobora- 
da por el artículo 3. ° de la l$jf‘íle 19 de 
Julio con estas palabras, « dellrií&ho mo- 
« do resolverá en todos los cásos en que 
« la ley sobre reclamos de perjuicios no 



— 4 « — 


« sea cspresa y terminante admitien- 
« do los justificativos ó pruebas nece- 
sarias « y que es conforme con los prin- , 
ripios de derecho publico constitucional, 
pues aun siendo la comisión un tribunal 
de justicia, tendría jurisdicción pata de- 
clarare! sentido de una ley, no por vía 
de autoridad, sino tratando de su aplica- 
ción en un caso particular, siendo tanto 
mas amplia á este respecto la facultad de 
la comisión, porque se le confieren atri- 
buciones que son propiamente ejecutivas 
y administrativas, y porque la autorización 
que contiene el citado artículo 3. ° im- 
porta una delegación que la reviste de mas 
estensas facultades para interpretar la ley. 

Considerando sin embargo de las razo- 
nes apuntadas, que puede convenir para 
remover obstáculos en los procederes de 
la comisión robusteciendo la uniformidad 
de vistas entre sus miembros relativa- 
mente á ciertos principios ó ideas gene- 
rales del procedimiento, que el Gobierno 
manifieste su conformidad con la inleli- 
jencia que los Sres de la comisión dan á 
las leyes de la materia, tanto mas cuanto 
que se trata de un punto de administra- 
ción, pues la ley de 30 de junio de 1833, 
no confiere al Poder Ejecutivo atribucio- 
nes de otro jénero,. asi que lejos de dar 
vigor de cosa juzgada al pronunciamien- 
to del Poder Ejecutivo sobre la justifica- 


ANECSO 


SOBRE «A 

j 

J. fc-jAj^el Departamento. 

’■ , Jjfyntevideo, Enero 20 de 1837. 

Sr. Minino: — Las cárceles han sido 
creadas gar¡a#prrej¡r y castigará los delin- 
cuentes, y de ningún modo para pervertir 
los, privándolos de los consuelos espiri- 


cion ó reconocimiento del crédito, decla- 
ra que en caso negativo « quedará libre á 
« los interesados el camino que señalan 
« las leyes. » 

Considerando que de estos antecedentes 
como de la circunstancia de ser encargada 
la comisión de examinar, no solamente sí 
los espedientes se hallan con las formali- 
dades de la ley, sino si están revestidos 
de las condiciones de la ley entre los cua- 
les es la principal la deque « no se haya 
« cometido fraude en perjuicio del Estado, 
« sea en cuanto á calidades, época ú ori- 
« orijen, » se deduce con toda propiedad, 
como lo entienden los Sres. de la comi- 
sion, que la clasificación no tiene el ca- 
rácter de una decisión judicial sino el de 
dictamen de una comisión fiscal j clasifica- 
dora de los hechos y no únicamente de las 
formalidades del derecho, que también son 
objeto de su examen y de su clasificación, 
pues las formalidades déla ley deben en- 
tenderse incluidas en el termino general 
de condiciones de la ley, dígase á la refe- 
rirla ccmision que el Gobierno está con- 
forme con sus vistas sobre el particular, 
bajólas ampliaciones que aquí se 1 espre- 
san; y transcríbasele este decretó y la es- 
posicion fiscal á ios fines que pfieda con- 
venir, publicándose lodo. 

Rúbrica de S. E. — Requena. 


QUINTO 

RCK ¥<!•:«. 


tuales y de todo cuanto constituye y hace 
estimable la vida del hombre civilizado. — 
Abandonarlos á sí mismos : dejarlos due- 
ños de sus inclinaciones en la holganza y 
en el vicio: dejarlos en contacto con sus 
iguales: es obrar contra la ley, contra la 



— 4 » 


sociedad, es educar y fomentar el vicio. 
La J. E. A. que tiene por la Co,nslilucion , 
de la República el encárgo de velar por la 
seguridad individual, levanta la voz con 
toda la enerjia de la razón, para pedir á V. 
E, un pronto remedio al mal social que 
nos amenaza. 

Nuestra cárcel, señor, es un oprobio 
para el país; no se puede penetrar en ella 
sin esperimentar un vivo dolor. ¿En qué se 
ocupan esos hombres que la justicia ha en- 
cerrado allí ? Se ocupan señor, en jugar y 
adiestrar en el crimen á los delincuentes 
incautos que por (altas leves están mezcla- 
dos con los famosos criminales. — Allí, se 
endurecen en el mal, allí adquieren hábi- 
tos de contumacia; de allí, señor, salen 
como fieras tanto tiempo comprimidas á 
devorar á sus semej mies. — Muchos vuel- 
ven á la cárcel por crímenes que tal vez 
nunca hubieran cometido si no hubiesen 
penetrado en ella. Para tener una cárcel 
semejante, mejor fuera mil veces no tener- 
la. En la cárcel se han perpetrado delitos 
de homicidio, y no una vez sino varias. — 
Los presos tienen cuchillo y con ellos se 
hieren en sus disputas por el juego. 

La situación de la cárcel en el palio de 
las salas de nuestro Cuerpo Lejislalivo, es 
Sr. lina impropiedad. Es preciso, ó man- 
dar construir un edificio adecuado ó apro- 
vechar alguno de los que por fortuna con- 
servamos, como el Cuartel de Dragones, 
el Colegio ó la antigua panadería de Mora- 
les en el Cordón. Cueste lo que costare, 
es preciso emprender este trabajo. Pero 
no hasta mudar de local ó de situación, es 
preciso mudar de sistema; establecer talle- 
res; la reclusión ; el silencio, la educación 
moral y religiosa. — Es preciso que al pre- 
so se corrija para que vuelva puro á su fa- 
milia, y útil á ella y á su patria. 

Una penitenciaría en pequeña escala se- 
ria un progreso digno del país que tanto ha 
hecho en medio de sus desgracias, — A V. 
El le estaría destinada esa gloria envidia- 
ble que con orgullo y gratitud recordaría 
la posteridad. 


La Junta ofrece Sr. á V. E., su débil 
pero ardiente cooperación, para llevar ade- 
lante el pensamiento que tiene el honor de 
someter á su alta consideración. 

Dios guarde á V. E. muchos años. 

Juan Ramón Gómez. 
vice-presidenle. 

Juan Manuel Besue s é ¡rigo’jen 
secretario interino. 

Esmo. Sr. Ministro de Gobierno y Relacio - 

nes Esteriores, Dr. D. Joaquin Requena. 

Ministerio de Gobierno. 

Montevideo, Enero 26 de 18o7. 

Las palabras dé%Mículo 138 de la Cons- 
titución, revelan que la República Orien- 
tal desde su gloiiosa aparición en el teatro 
del mundo como Nación Independiente y 
Soberana* nutria en su seno la suavidad 
decostumbres y la filantropía de sentimien- 
tos, hermosísimo fruto de la civilización y 
del cristianismo. 

Después de jurada la Constitución, el 
prestigio de la ley fundamental imprimió 
mayor enerjia á esos sentimientos, y el 
pueblo y el gobierno se unian en el pen- 
samiento de mejorar nuestras cárceles. 

Pero la joven República, como sus her- 
manas del Continente Sud-Americano, vió- 
se acometida por la bjtlra infernal de la 
guerra civil y en vpz del porvenir risueño 
qué' la preocupara en sus primeros (lias, 
tuvo que deplorar las desgracias de sus 
hijos y lamina (lela riqueza pública. 

Tales sucesos han obstado á la realiza- 
ción de esas mejoras aunque en los cortos 
intervalos de paz no lian sido olvidadas por 
los Gobiernos, y ellas. han interesado viva- 
mente á la administración actual como el 
infrascripto tuvo la satisfacción de signi- 
ficarlo al Sr. Více Presidente de la Junta. 

Su Escelencia el Sr. Presidente de la Re- 
pública, en el deseo de ib gar j^ sti cjccUr- 
cion, ha visitado y reconocido personal- 
mente el Fueite de San Jós'é, el Cuartel 
de Dragones y la antigua parren.» de Mo- 
rales, -habiendo el infráStfíípto practicado 



- 1S 

lo mismo con el Colegio de la Union, loca- 
lidades todas que pudieran servir á ese Un. 

La estabilidad de la paz alienta la espe- 
ranza Je llevar á cabo esa reforma tan re- 
clamada por la moral y las conveniencias 
sociales, y el gobierno ha resuelto solici- 
tar del Cuerpo Legislativo la adscripción 
de una renta, para la construcción de una 
penitenciaria. 

Una penitenciaria es indispensable, pe- 
ro el Gobierno debe resignarse á mantener 
entre tanto nuestra mala cárcel, porque 
obligado a garantirla seguridad individual 
de las personas, y á evitar la impunidad de 
los delitos, no le es permitido ir hasta el 
eslremo de no tener cárcel ya que no pue- 
da tenerla buena. 

Para esa empresa digna y caritativa, el 
Gobierno ha contado y cuenta con la coo- 
peración de los Sres. de la Junta E. Admi- 
nistrativa del Departamento, y se compla- 
ce íntimamente en que se asocien desde 
luego al anheloso empeño del Gobierno, en 


cuyo nombre agradece el infrascripto los 
patrióticos ofrecimientos consignados en 
|a nota del Sr. Vice-Piesidente, fecha 20 
del que corre. 

En cu luto al desorden y abandono inte- 
rior de la cárcel denunciados por los SS. 
de la Junta y que importa una infracción 
de las leyes, decretos y acuerdos vijentes, 
dependiemU inmediatamente la cárcel de 
los Tribunales de Justicia, pasa al Superior 
Tribunal copia autorizada de aquella nota 
sin perjuicio de las medidas que el Gobier- 
no pueda adoptar por su parte para el 
exacto cumplimiento de aquellas disposi- 
ciones dictadas en conformidad con el pre- 
cepto constitucional y con las exijencias de 
Ja humanidad, de la moral y da la religión. 

Dios guarde á los SS. de la Junta E. 
Administrativa. 

Joaquín Requena. 

Sr. Vice-Presidente de la J. E. Adminis- 
trativa del Departamento, D. Juan R. 
Gómez. 


ANECSO SESTO 

SOBRE VARIAS MATERIAS. 


Ministerio de Gobierno. 

DECRETO. 

Montevideo, Agosto 13 de 183G. 

Usando el P. E. de la facultad que le 
confiere el artículo 7G de la ley de lo de 
Mayo último, lia acordado y decreta. 

Al t. 1 ? La antigua ciudad se divide en 
cuatro secciones, cuyos límites son los si- 
guientes : ■ 

De la 1 ^.^eccion, la calle de la Ciuda* 
déla, la callead Rincón, la calle de Mi- 
sienes y la bahia. 

De la 2 P sección, la calle de Misiones, 


la calle de Washington, el Recinto ú orillas 
del Plata y el puerto. 

De la 3™ sección, la calle de'Washtng- 
ton , la calle de Misiones y el Recinto ú 
orillas del Plata al Sud. 

De la \ P sección, la calle de Misionees 
la calle del Rincón, la calle de la Ciudade- 
la, y el Recinto ú orillas del Plata al Sud. 

Art. 2 ? La nueva ciudad se divide en 
dos secciones, que se denominarán 5” y 
6 P cuyos límites son los siguientes : 

De la o i” sección la calle de la Ciudade- 
la, la calle del 18 de Julio, la calle de los 
Médanos y orillas del Plata al Sud. 



De la 6. ” sección la calle de la Ciudade- 
fa, la calle del 18 de Julio, la calle de los 
Médanos y la bahía, playa y calle del Migue- 
lele.. 

3 ? Las dos fracciones que por esta di- 
visión quedan separadas de las secciones 
que hasta ahora se denominaban 4 ™ y 3. 
compondrán otras dos secciones con la de- 
nominación de 7 « sección, la fracción que 
pertenecia á la 4?®; y de 8” sección la 
fracción que pertenecia á la o. 

4.° La 7." sección actual de la juris- 
dicción de la capital, se denominará 9 f 5 
sección* 

o ® Los jueces de paz de las actuales 
secciones fraccionadas continuarán ejer- 
ciendo su jurisdicción en la fracción en 
que residan, y que por esta división com- 
prenda una sección nueva. 

6? Para proveer de jueces de paz a las 
nuevas secciones, que mediante la presen- 
te división quedan sin ellos, el Alcalde 
Ordinario de la capital convocará á los te- 
nientes alcaldes respectivos, que procede- 
rán a eligirlos, de conformidad con el ar- 
tículo 70 del reglamento provisorio de 
1829. 

7. ° Cada dos manzanas de la antigua 
Ciudad, y cada dos manzanas de la Ciudad 
Nueva, formarán nu distrito ó partido que 
tendrá un Teniente Alcalde. 

Sí resultare una fracción que no llegue 
á compon r una manzana se agregará a* 
distrito del Teniente Alcalde mas inme- 
diato. Sí la fracción fuese una manzana, 
tendrá su Teniente Alcalde. 

8. ° En cada una de las Secciones los 
Jueces de Paz de acuerdo con el Alcalde 
Ordinario, harán la distribución en sus res- 
pectivos distritos de los Tenientes Alcal- 
des existentes, cuidando que tengan las 
cualidades legales. Si resultase demas al- 
gún Teniente Alcalde será suprimido y si 
resultase de menos, lo harán elejir en la 
forma del citado artículo 70 del Reglan 
mentó Provisorio. 

9. ° Lo$ Alcaldes Ordinarios de fuera 


dé Montevideo, informarán con brevedad 
al Gobierno sobre la mejor división que 
pueda hacerse de las secciones de su ter- 
ritorio, y dé los distritos de estas seccio- 
nes, teniendo en consideración las distan- 
cias y las necesidades de la población, con- 
forme con lo que recomienda el referido 
artículo 76 de la Ley de Mayo último. 

10. ° Los Jueces de Paz existentes y 
los que se nombraren en virtud de este de- 
creto procederán inmediatamente, á la for- 
mación del Rejistro Cívico ordenado por 
el artículo 4. c de la Ley de Elecciones y 
por la ley de 16 Junio de 1833, puesto que 
en el presente año debe elejirse el Sena- 
dor por el Departamento de Montevideo. 

IT. En los demas Departamentos en 
que haya de elejirse Senador, se procede- 
rá también sin demora á levantar el rejis- 
tro cívico si aun no se liubiesj efectuado- 
El rejistro deberá cerrarse el 31 de Oc- 
tubre próximo. 

12 Queda encargado el Ministro de 
Gobierno del cumplimiento y ejecución de- 
este decreto que se comunicará á quienes 
corresponda, se publicará y se insertará 
en el libro competente. 

PEREYRA. 

Joaquín Requena. 

Ministerio de Gobierno. 

DECRETO. 

Montevideo, Setiembre 5 de 1 856* 
Considerando que según espresa dispo- 
sición de la ley de 27 de Abril de 183o no 
son denunciables sobras de campo dentro 
de los límites naturales ciertos y conoci- 
dos bajo de los que hubiese sido hecha la 
donación ó admitida la denuncia; y que 
tampoco son denuuciables las sobras den- 
tro de las divisas ó marcos sellados ejt 
la mensura que se hubiese j^ecbo conse- 
cuente á la donación ó déjBttpcia. 

Cerciorado el Gobierno que en las 
numerosas denuncias de feríenos para ob- 

7g 



.tenerlos en entiteusis se comprenden aque- 
jas sobras, por denunciantes que no son 
ni propietarios ni poseedores de los cam- 
pos en que tales sobras existen, lo cual es 
contrario á las disposiciones citadas y á los 
fines que se propuso el lejislador « de evi- 
te lar que los hacendados de la campaña 
« sean distrados de sus útiles trabajos ni 
« molestados en el goce de sus posesiones» 

Considerando que para asegurar esos 
fines se estableció por decreto de 27 de 
Junio del mismo año 183o que todo 
denunciante de tierras públicas, es obliga- 
do á manifestar al tiempo de hacer su de- 
nuncia si el terreno que pide está valulo 
ó poseído por el mismo denunciante ó un 
tercero, y sin este requisito no le será ad- 
mitida ni se le dar'a curso: que el denun- 
ciante será obligado á justificar con cita- 
ción de los colinderos del campo denun- 
ciado la calidad de poseedor ó de estar va- 
lulo el terreno que solicita, sin cuya cir- 
cunstancia no se procederá por los jueces 
a medir terreno alguno, dando cuenta al 
Gobierno de todo lo que resulte, con el 
informe que considere oportuno; y que la 
posesión no interrumpida para la prescrip- 
ción de que habla la ley enunciada deberá 
justificarse en juicio contradictorio con el 
Fiscal, por ante los Tribunales competentes. 

Considerando igualmente, que Ínterin 
no se pueda realizar la mensura general 
del territorio de la República ordenada por 
la ley de 9 de Julio de 1832, conviene em- 
plear los medios supletorios y conducentes 
para hacer constar la propiedad territorial, 
y para impedir el fraude que menoscaba 
los derechos del Fisco, y de los particula- 
res, el Poder Ejecutivo ha acordado y de- 
creta : 

Art. 1.® Se recomienda á los Jueces 
y demas funcionarios públicos que inter- 
vengan en las denuncias y espedientes so- 
bre terrehds la mas puntual observancia 
y aplicación ’$e las disposiciones que se 
refieren en eFpWfl'mbuIo de este decreto. 

% ° Siempre que al procederse á la 


mensura de un terreno denunciado por un 
tercero resultase ser sobras de las que habla 
la ley de 27 de Abril de 1833, y el posee- 
dor se opusiere, se suspenderá ¡a operación 
dando cuenta. 

3 .° Si la mensura se hubiese decretado 
en virtud de una prueba testifica! que resul- 
tase falsa, los testigos declarantes quedarán 
sujetos á la responsabilidad de daños y per- 
juicios y á las penas que las leves imponen 
á los testigos falsos, y cuya aplicación exi- 
jirá el Ministerio publico. 

A igual responsabilidad yá iguales penas 
estarán sujetos también los testigos que 
hubiesen prestado ó que prestaren falsas 
declaraciones sobre posesión ó prescripción 
de los terrenos fiscales. 

4? Los Gefes políticos nombrarán en 
cada sección de su departamento una co- 
misión de dos vecinos, que asociados al 
Comisario respectivo, levanten un registro 
de todos los propietarios poseedores y ocu- 
pantes de terrenos de propiedad particular 
y de propiedad pública, exijiéndoles los 
títulos ó documentos respectivos; y en su 
defecto una declaración del motivo ó causa 
de su posesión ü ocupación, con espresion 
del tiempo qne están en el terreno. 

Los documentos se estrnctarán en el re-i 
gistro, y se devolverán con nota de la co- 
misión en que se mencione haber sido pre- 
sentados y estractados. 

En el mismo registro se asentará la de- 
claración del que no tuviese título ó docu- 
mento, y asi en el estrado indicado como 
en la declaración se espresarán el área y los 
imites del terreno. 

El registro se pasará al Gcfe político, 
quien lo elevará original al Gobierno, de- 
jando una copia en su archivo, y remi- 
tiendo otra copia á la Juma E. Administra- 
tiva. 

El registro original será destinado á la 
comisión topográfica, y esta comisión lo 
consultará al espedir cualquier informe so- 
bre terrenos. 

3 © Los poseedores ú ocupantes de ter- 



Teños de propiedad pública, ó que la co- 
misión del registro presuma ser de pro- 
piedad pública y que no tengan título, se* 
rán emplazados' á denunciarlos en enliteu- 
sis dentro de 60 dias de la intimación. 

La intimación se liara constar en el asien- 
to del registro. 

6.® Todo espediente que se hubiese 
iniciado ó que se iniciare para acreditar 
prescripción de terrenos, deberá pasar á 
informe de la comisión topográfica, que 
manifestará cualquier circunstancia, que 
con relación a! terreno aparezca de sus re- 
gistros. 

7 P Se comunicara y circulará á los tri- 
bunales y juzgados, ministerio fiscal y de- 
mas á quienes corresponda el presente de- 
cieto, que. se publicara é insertará en el li- 
bro competente. 

PERE1RA. 

Joaquín Requema. 

Ministerio de Gobierno. 

DECRETO. 

Montevideo, noviembre 6 de 1856. 

Atendiendo á las razones manifestadas 
por los padres de familia vecinos del De- 
partamento de Canelones; teniendo presen- 
te el Gobierno lo espuesto por el Consejo 
Universitario en casos semejantes; y consi- 
derando que es tanto mas urgente autori- 
zar establecimientos de instrucción en la 
Campaña, ahora que por la escasez de re- 
cursos del Erario no han votado las Cá- 
maras Lejislalivas ninguna cantidad para 
el sosten del Colegio Racional; informado 
el Gobierno de que el Colejio situado en 
Santa Lucia y denominado de los Jesuítas 
reúne las comodidades materiales, una en- 
señanza aventajada bajo la dirección de 
personas de ciencia y de virtud, el Poder 
Ejecutivo ha acordado y decreta : 

Art. 1 . ° Los estudios que se hagan en 
el Colejio de Santa Lucía, ya mencionado, 
se considerarán como Universitarios siem- 
pre que en cuanto á las materias de ense- 
ñanza, su distribución, duración de cada 
curso y formalidades para ganarlos y ser 
admitidos los estudiantes en otros nuevos, 
se observe lo dispuesto en los Estatutos de 
Ja Universidad Mayor de la República. 

2. ® A mas de los estudios preparatorios 


se podrá enseñar en dicho Colejio la facili- 
tad de Teología. 

3. ° Al aproximarse la época de los 
exámenes anuales, se remitirá el progra- 
ma ai Rector de la Universidad designan- 
do los días en que dichos exámenes debe- 
rán efectuarse, y acompañando una rela- 
ción de los alumnos que pertenecen á cada 
clase. 

Los exámenes se liarán por el Rector y 
Profesores del Colegio, y en caso de nom- 
brar el Consejo Universitario algún comi- 
sionado ó comisionados, serán presididos 
por estos. 

Del ¡estillado de los exámenes se dará 
cuenta al Consejo Universitario con copia 
certificada délas actas respectivas, que se 
achivarán en Secretaria para sus efectos. 

4. ° Los Estudiantes del Colejio de 
Santa Lucía para oblar á los grados Uni- 
versitarios, deberán rendir opoi tunamen- 
te un examen general en la Universidad 
Mayor y tas demas pruebas que requieren 
los estatutos de cha. 

5. ° Comuníqiiese á quienes correspon- 
da, dése al libro competente y publíquese. 

PEREYRA. 

Joaquín Requena, 

Ministerio de Gobierno. 

DECRETO. 

Montevideo, Enero 2 de 1857. 

Siendo conveniente designarlos puntos 
en que debe practicarse la presentación á 
la policía de las guias y boletos de estrac- 
cion de los productos del im erior traídos 
por tierra á la Capital, y su cotejo y revi- 
sacion para que las disposiciones vigentes 
sobre guías de campaña dictadas con el fin 
de precaver los males que pueden originar- 
se á los hacendados, y evitar el abigeato, 
sean debidamente cumplidas, garantiendo 
al mismo tiempo el eobro del impuesto 
departamental, creado para atender á la 
instrucción pública y á la policía de los 
Departamentos, el Poder Ejecutivo ha acor- 
dado y decreta: 

Art. 1.® La presentación délas guías 
y de los boletos de estraccioníde los gana- 
dos en pié, así comó su reconocimiento y 
revisacion, se hará en la Tablada respectiva. 

Los demás objetos serán presentados y 



reconocidos en cualquiera de las dos pla- 
zas denominadas del Sarandí y de los Tre- 
mía y Tres. 

Art. 2. * La policia procederá con su- 
jeción á lo dispuesto en las instrucciones 
de 20 do Mayo de 183o, en el artículo 5. ° 
del decreto de 1. ° de Diciembre da 1852, 
y en el artículo 7. ° del decreto de 28 de 
Julio de 1856. 

Art. 3.° La policia pasara diariamente 
al Ministerio de Gobierno una relación de 
los productos introducidos el dia anterior, 
espresando los que hayan venido con guía 
y, los que hayan venido sin ella, ó fuera de 
ella, como laminen los que hayan pagado 
ó no el impuesto municipal, ó hayan sido 
embargados ó detenidos. Se mencionará 
igualmente el nombre del introductor y el 
lugar de su procedencia. Esa relación se 
publicará por los periódicos. 


Art. 4. © Los gastos de depósito, cus - 
todia, almacenaje y demas que se causen 
por el embargo ó la detención de los obje- 
tos detenidos ó embargados, se pagarán 
por el introductor, ó con el producto de- 
dichos obgetos, sin perjuicio de hacerse 
efectiva las multas y responsabilidades es- 
tablecidas por los artículos 4. ° y o. ° de 
ia ley de 3 Abril de 1827 y artículos 1. ° 
y 2. ° del decreto de 4 de Mayo de 1851. 

Art. 5. ° El importe de las multas se 
pasará mensuaimente al Ministerio de Go- 
bierno, con la nómina que ordena el arti- 
culo 7. ° de la ley citada. 

Art. 6. ° Comuniqúese y circúlese con 
copia de las disposiciones referidas, dése 
al libro competente, y puhlíquese. 

PERE1RA. 

Joaquín Requena. 


ANECSO SEPTIMO 

DIFERENTES ESTAROS. 


1 856. 

JURISDICCION DE MONTEVIDEO. 


Causas Civiles. 

Juzgado Ordinario de la Capital. 

En trámite 

263 

En apelación 

7 

Paralizadas 

216 

En pago de costas 

110 

Concluidas por sentencia . . . 

56 

Concluidas por transacion . . . 

43 

Juzgado de lo civil. 

695 

Cansas pendientes 313 y conclui- 
das 51 — total 

364 

Consulado. 

Causas pendientes 107 y conclui- 
das 27— total 

134 

Juzgado de Alzadas. 

Causas pendientes 36 y falladas 
18 — total 

54 

Tribunal Superior de Jasliciá. 
Causas pendientes 110 y falladas 
81 — total 

191 

Total de causas en los tribunales 
de ía capital 

1438 


s ÍH 1 856. 

CAUS^Sf; CIVILES Y CRIMINALES. 

¿ * f * oo* Concilla- | Nocwicilia- 

i,; das. | das. 
Juzgados de Paz de la 
jurisdicción deHonle- 
ideo. ... 797 2i5 


Depart. de Canelones. | Conc. | No concii. 
Sección de Piedras.. 70 
Id. de Guadalupe 19 
Id. de Coello..... 2 
Id. de San Juan 


Bautista . 59 

San José. 

152 

37 

Concitada 

Colonia. 

Primera sección .... 22 

1 

2 

Segunda id 15 

Maldonado 

Sección de Maído- 

nado ‘ 59 

Id de San Carlos.... 17 

, 37 

18 

Id. de Rocha......... 8 

84 

31 


1071 

313 

Conclui- 

[- Pendiens 

Jurisdicción de Monte- 

das. 

j tes. 

video. . . . • 

211 

1211 

Id. de Canelones . 

32 

7 

Id. de San José . . • 


2 

Id. de la Colonia . 

20 

19 

Id. de Maldonado . . • 

30 

21 


293 

1260 

Total 


1553 

Causas criminales. 

Senten- 

■ ! Pendien- 

Juzgado del crimen de 

ciadas, 

. ¡ tes. 

Montevideo 

50 

88 


Total 


138 



Presos y detenidos por la Policía en 1856. 


Total. 

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Montevideo, marzo 6 de 1857. Montevideo, marzo'6 de 1857. j Montevideo, marzo 6 de 1857? 

Luis de Herrera. Luis de Herrera. Luis de Herrera. 



Erratas mas notables de la Memoria del 
Ministerio de Gobierno. 


Página 4. ” linea 1 . a dice — exijió 

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próximamente.